Libertad para matar.

Tomado de Granma

Por Eduardo

No saben cuanto he extrañado en este último mes, mis parrafadas habituales en la Joven Cuba. Aunque me he perjurado cumplimentar tareas que para mí son ineludibles, y a las cuales, de hecho, he dedicado casi todo mi tiempo de estos días, hoy decidí hacer un alto en el camino y escribir algunas líneas para expresar algunas inquietudes.

Leyendo hace unos días un foro de debate en la BBC, sobre la tragedia en Arizona, me sorprende apreciar, que un sinnúmero de participantes expresaban esta idea, la cual resumo en mi redacción, pero que en esencia expresa literalmente lo que transcribo:

“Aunque es una tragedia sin límites la muerte de esas personas, entre ellas una niña de nueve años, y que la congresista Gabrielle Giffords se debata entre la vida y la muerte, con un balazo de una Glock de 9 mm en su encéfalo, este suceso es una muestra más de la libertad que existe en los Estados Unidos de Norteamérica. Esto contrasta con la actitud de los gobiernos tiránicos de Cuba y Venezuela, que no permiten que los ciudadanos ejerzan el sacrosanto derecho de portal armas y matar a sus semejantes democráticamente”.

Evidentemente estos conferencistas de BBC, o son seguidores de la Asociación Nacional del Rifle, o no tienen la más peregrina idea de lo que representa el valor de una sola vida humana. Lo importante es acusar a Cuba y a Venezuela. De lo que sea, pero hablar mal.

Cuando era pequeño, en un viejo solar del Barrio de la Marina, mi abuelo, que era un personaje muy importante en la jerarquía social del barrio, limpiaba delante de mí sus armas. Una Browning 45, un revólver Colt 38 cañón corto, y una pequeña 22 que empleaba para sus bailes en la sociedad de negros y mulatos La Unión, antes del triunfo de la Revolución, que eliminó de una vez por todas, por lo menos en lo legal, la discriminación racial. Mi abuela le peleaba y él decía, – Vieja no fastidies más que el niño nació hombre. Sin embargo, y a pesar de que mi abuelo tenía licencia para usar armas, cuando allá por el año 1968, el Gobierno Revolucionario, solicitó la entrega de las armas de fuego, las entregó sin chistar, porque según él me decía años después, quien lleva un ama encima, porta consigo la muerte de otro cristiano, en la cintura, o bajo el sobaco.

A mí no me molesta para nada, que los soldados y oficiales de las FAR, deban dejar sus armas en las Unidades a las que pertenecen. Bien conocida es la anécdota de la reprimenda de Fidel, cuando al principio de la Revolución, los soldados Rebeldes querían llevarse sus armas para sus respectivos pueblos, cuando se dieron los primeros pases en enero de 1959. Tampoco me molesta que los policías no puedan usar armas largas en las calles. Mucho menos me molesta que al culminar los ejercicios del tiro durante los Días de la Defensa de nuestras Milicias, cuando se realiza el último disparo, se limpien las armas, se guarden en sus cajas, y se lleven para algún oculto lugar de la geografía cubana. No me molesta que la delincuencia cubana no tenga la posibilidad de acceder fácilmente a las armas de fuego, ya bastante daño hacen con las armas blancas.

En mi modesta opinión, la proliferación de las armas de fuego no aumenta las posibilidades del ciudadano simple a defenderse, al contrario, mientras más abundan las armas, más violencia se genera, y más muertes tienen lugar.

El hermano pueblo mexicano ha sufrido solo en al año 2010, un total de 15.273 muertes, producto de las armas que se trafican por parte de los cárteles de la droga y mercaderes yanquis, en la frontera común entre México y los EEUU. Es posible que alguien defienda ese tipo de derecho. Yo no lo quiero para Cuba. Estos conceptos forman parte de la a veces absurda interpretación que algunos hacen del concepto “libertad” en este mundo.

Se trata de la libertad de morir jóvenes, como aquellos jóvenes mexicanos baleados por los narcos en una fiesta estudiantil, solo porque uno de ellos fue testigo involuntario de un crimen. O la libertad de toparse, por casualidades de la vida, con una de esas pandillas cuyos ritos de iniciación incluyen matar a sangre fría un ser humano. En fin, que el capitalismo no solo garantiza la libertad de empresa, sino la libertad del otro para meterte un balazo en la cabeza. Si eso le sucede a un político de primer nivel, como la Congresista Giffords, que queda para los simples ciudadanos.

Ayer leía algunos datos que ejemplifican el peligro que implican la tenencia y uso de armas de fuego para la sociedad norteamericana. En el país del norte, 100 000 personas reciben heridas de bala al año. De esas 30 000 mueren. Existen además 283 millones de armas de fuego en manos de la población. Ayer mismo, cuando terminaba de redactar estas notas, oigo por la radio que en una secundaria de Los Ángeles, un estudiante que portaba un arma irresponsablemente, provocó un tiroteo que hirió de gravedad en la cabeza a una muchacha, y heridas a otros dos compañeros.

Pero bueno, como mencionaba anteriormente, según la mayoría de los foristas de BBC, el control de nuestro sistema social a las armas de fuego, es otra muestra de la “Falta de Libertad” que existe en Cuba. En mis años de vida, nunca he visto un tiroteo en una calle cubana, ni ningún cubano ha muerto ante mis ojos por un disparo. No conozco ni un solo caso, en que un estudiante o un profesor cubano, haya fallecido por efecto de una agresión armada de ningún tipo, en ninguno de los niveles de enseñanza.

Evidentemente, según algunos locos, la “Libertad”, de permitir armas en nuestras escuelas, algo que suena a ciencia ficción en la Cuba actual, es algo que debiera instaurarse, y las Universidades cubanas permitir, que el Bonche Universitario, que mató a Ramiro Valdés Daussá en la Universidad de la Habana en los años cuarenta, vuelva a entronizarse en nuestra casas de altos estudios. Ay Libertad, cuanto se te manipula en este mundo.

Debo concluir, pero haré referencia a algunos sucesos que demuestran el fariseísmo de la tan cacareada libertad de expresión. El primero es el bloqueo de la cuenta de You Tube de Cubadebate, según ellos debido a problemas con los derechos de autor por parte del sitio cubano. Ese sitio está plagado de videos pirateados a programas cubanos, televisoras extranjeras o versiones apócrifas de cuanta bazofia filmada existe en el planeta. Sin embargo, la reproducción en la cuenta de Cubadebate en You Tube, de un video donde el asesino Luis Posada Carriles amenazaba bravuconamente a nuestra Revolución, bastó para disgustar a los directivos del emporio informático, y suspender el servicio al portal cubano.

Ahora Facebook se suma al ciberbloqueo. Un artículo que la BBC puso respecto al suceso misteriosamente fue retirado del portal, sin ningún aviso. Pude leer la noticia de BBC, porque Silvio Rodríguez llegó a reproducirla en su blog. A lo mejor le bloquean el sitio al poeta trovador, por violar los “derechos de autor” de la BBC. En fin, que mi teoría acerca de que ni aún aquellos países, que se autoproclaman defensores de la libertad de expresión, cumplen fehacientemente el principio de la verdadera “Libertad de Prensa”, parece tener otra prueba confirmatoria.

Hoy en la mañana apareció en Granma la noticia del inicio de la vista oral del juicio que se le seguirá en el Tribunal Provincial de La Habana, a los principales implicados en los lamentables sucesos del Hospital Psiquiátrico de La Habana. En el mundo, muchas personas de mala fe, han manipulado este asunto, sin estar realmente conmovidos con este lamentable suceso, como recordaba nuestro buen amigo, Raúl Felipe hace unos días en LJC. Los revolucionarios cubanos creemos que la obra humanista de la Revolución Cubana en defensa de la vida humana, dentro de las fronteras de nuestra isla, y allende los mares, es el mentís más rotundo a aquellos que tratan de convertir un hecho aislado como el que se juzgará en nuestra capital, como la generalidad de nuestro sistema de salud.

En El Paso sigue la farsa judicial en la cual un asesino terrorista es acusado de mentiroso, mientras Assange, el cual no hizo otra cosa que defender un principio, que los hipócritas de este mundo dicen respetar, espera para ser juzgado por terrorista. Ya aparece ser que la cortina de humo espuria de la “supuesta agresión sexual”, se va disolviendo. En fin amigos lectores, como decía el Mesías ¡Cuidaos de los fariseos!