Cuba, los jóvenes y el futuro de la Revolución

Universitarios matanceros

Por Osmany Sánchez

Me entero por uno de esos cables de wikileaks, que la Oficina de Intereses de Estados Unidos en Cuba, tiene cifradas sus esperanzas en los jóvenes pues como ellos mismos han reconocido en otras ocasiones, la “oposición tradicional” está desacreditada, no cuenta con apoyo dentro de la población y sus proyectos sólo persiguen el objetivo de obtener financiamiento.

Según los cables revelados el gobierno de los Estados Unidos pone su atención entonces en los jóvenes blogueros, artistas y otros que aunque no se manifiestan públicamente en contra de la Revolución, ellos consideran que tienen el potencial para ser utilizados en su cruzada contra Cuba.

Desde el comienzo de la Revolución del 68, inspirada por el Padre de la Patria, hasta 1959 no existió acción militar o cívica contra los gobiernos opresores en la que no estuvieran presentes los jóvenes cubanos, como lo han estado también en todos los años de Revolución.

El insigne revolucionario Raúl Roa, en una entrevista realizada por el destacado investigador, editor y guionista de cine, Ambrosio Fornet, presenta una realidad de su tiempo que también en aplicable a la actualidad:

Ambrosio Fornet: ¿Diría usted que en los mejores de su generación “estaba viva” la tradición mambisa o se consideraba como pasado?

Roa: Aunque no faltaban los mancos y los miopes que -dogmáticos o sectarios constituvamente incapaces de entender la dialéctica de la historia- que establecían un artificial hiato entre la lucha contra la dominación española y la que se libra contra la dominación imperialista, los mejores de la generación- es decir, los que habían abarcado en su comprensión teórica el conjunto de su proceso- vivían, como propia, la tradición mambisa. Se consideraban sus legítimos legatarios. En eso Mella fue precursor.

Existen también ahora los mancos y los miopes que pretenden ignorar el pasado de nuestro país y ponen sus voces en función de los intereses de los que durante más de cincuenta años han intentado destruir el proceso revolucionario.

Los jóvenes nacidos después de 1990 no conocen otro socialismo que no sea el de las privaciones, la emigración, las frustraciones en fin que cuando se les habla de las razones que tenemos para defender nuestro sistema, algunos piensan que de lo que se trata es de mantener las dificultades actuales y no de erradicarlas por completo.

El proceso de debate sobre los lineamientos ha sido a mi juicio muy provechoso para revitalizar; para despertar a los jóvenes cubanos. En los lineamientos vemos el país al que aspiramos, en el que queremos que crezcan, estudien y trabajen nuestros hijos.

No escasean los agoreros que plantean que el proceso de actualización de la economía cubana es un retroceso del proceso revolucionario y que lo que plantea son soluciones capitalistas. Para nosotros sin embargo está claro que las transformaciones que se ponen en práctica son inevitables para actualizar nuestro sistema socialista, estamos concientes del papel que nos corresponde en estos momentos y de las razones que tenemos  para mantener a cualquier costo las conquistas sociales que hemos alcanzados.

En una ocasión el periodista Luís Sexto se refirió al momento histórico que estábamos viviendo con estas palabras.

“En estos momentos, en Cuba, hay una gran contradicción, que no es Socialismo-Capitalismo, sino Nación-Anexión; o seguimos siendo una nación en sí y para sí, o el mensaje del norte nos devora y la nación desaparece.

Tenemos que llegar a otra conclusión, el socialismo coincide con la defensa de la nación.

No sabemos si el Socialismo fracasó en Cuba pero lo que si sabemos es que el Capitalismo fracasó en Cuba hace cuarenta y dos años.

Los que vivimos un poquito de aquella vida, sabíamos que la nación se nos iba por la penetración del neocolonialismo.”

No creemos los jóvenes cubanos que el proceso revolucionario esté exento de errores, es imposible, pues ha sido y será guiada por seres humanos y como cualquier obra humana es perfectible. Pero no optamos por el revisionismo, ni nos detenemos a juzgar lo que sucedió en el pasado y buscar culpables, sino que miramos al futuro y nos involucramos en la construcción de un mejor país.