Dedicado a los Tembas

Por Eduardo

Hace algunos días, una amiga me envió un Email, que circulaba por la red de la Universidad Central de las Villas. Aunque no conozco al autor de las líneas, me he tomado el atrevimiento de hacerle algunas correcciones de estilo para regalárselo a todos los participantes en el blog. Espero que el evidentemente nostálgico redactor de este correo electrónico, si algún día entra a La Joven Cuba, no vaya a meterme ninguna candanga con el Copyright.

Gran parte de los participantes en La Joven Cuba caen en el grupo de edades que antecede a la Tercera Edad, lo que en cubano se ha dado en llamar, la Tembocidad, que se deriva del vocablo temba, que es el calificativo dado en la isla a las personas entre 35 y 55 años, tres o cuatro años, “parriba”, o tres o cuatro años “pabajo”. Hay tembas hombres y mujeres, o lo que es lo mismo tembanas y tembanos.  A mi generación, que es la que en estos momentos sostiene la vida de nuestra querida Patria, en todos los órdenes, quisiera dedicar este post, no sin antes darle las gracias a mi querida amiga, por compartir conmigo estas líneas.

A LOS NACIDOS ENTRE 1960 Y 1990...

El objeto de este correo es el de reivindicar a una generación, la de todos aquellos que nacimos en los 60 y 90 la de los que estamos siendo actores de algo que nuestros progenitores ni podían soñar.

Somos la última generación que aprendimos a jugar en la calle y en los recesos de la escuela al trompo, al burrito 21, al escondido, la botellita, el come fango, a las chapitas de leche, el chucho escondido, ladrón y policía, el pon con una tacha de lata de leche condensada, a la suiza, al cuatro esquina y ver los muñequitos rusos. Pero además somos la primera generación que jugó con video juegos, fuimos a parques de atracciones inaugurando el parque Lenin o vimos los primeros muñequitos a color.

Fuimos los últimos en grabar canciones de la radio (los Selenas y VEF) en casettes desde la 108 FM, amplificando la música en las fiestas con el televisor caribe y los primeros y últimos en ver Películas versión Beta y VHS pero orgullosos pioneros del walkman, el chat y los discos compactos. Fuimos los últimos en ver San Nicolás del Peladero, Casos y Cosas de Casas, Detrás de la Fachada, Para Bailar, Caritas, Escenario escolar, Amigo y sus Amiguitos, Las aventuras (La flecha Negra, El Capitán Tormenta, Tierra o sangre, Los Comandos del Silencio, La guerra de los Palmares) Pero los primeros en ir a Coppelia cuando habían 36 sabores, y el Zoológico de 26 tenia ardillitas y palomas por todos lados.

Nosotros hemos aprendido lo qué es el terrorismo y nos enteramos de golpe un 11 de septiembre de la caída de dos torres, pero también vimos caer el muro de Berlín, la antigua URSS y desaparecer de la noche a la mañana los juguetes básicos y no básicos, la libreta de la ropa, los mercados paralelos ( llamados los bandidos de Río Frío), la carne de cerdo a 4.50, el jamón de agua a 6.00, los sandwich a 1.20 pesos, las entradas a cualquier club de la Habana por 10.00 MN por pareja, la casa de los caros con los pitusas y zapatos a 120.00 MN, el ron a 12.00 pesos, el pollo a 2 x 15.00, el litro de leche por la libre a 1.00 peso y las novenas de carde de res, por la libreta. A se me olvidaba fuimos los últimos en ver como se despachaban los mandados en la bodega y te los daban en bolsas de cartucho, no había que llevar jabas.

Aprendimos a utilizar los computadores antes que nuestros padres y abuelos, y sobre todo antes de todos esos niños cerebritos de hoy en día y nunca vimos a los que no sabían usar los computadores como una especie de "retardados" como sucede hoy, recuerdo que en la secundaria eran como televisores Caribe en blanco y negro. Jugamos con el Atari al Contra, Spectrum, el Tetris, el Mario Bross, el Come Come (Pack Man), vimos los primeros celulares (que parecían ladrillos) y creímos que Internet sería un mundo libre.

Somos la Generación de Chuncha, Matojo, la Princesa Caballero, Mazinger Z, Voltus V, Robotech, Gi Joe, Los Halcones Galácticos, Los Gatos Samurai, Elpidio Valdés, Tío Estiopa, Ferdinado, Hanka y Danka, Bolek y Lolek, la Liebre y el Lobo, el Narrador de Cuentos, La superabuela, El Conde Pátula, Los Fruitis, Barner y Flappi, El mago de Oz, La comedia silente , Flipper, Bart Masterson , El Brigadista, La Vida sigue igual, los Thunder Cats, los Transformers, He-Man y las Tortugas Ninja, Del Correcaminos, los Pitufos, La Pantera Rosa, Los Picapiedras, El pájaro loco, los Caballeros del Zodíaco, Chips Patrulla Motorizada, Corre Joe corre, Hulk (aquí están tus mentolitos por si acaso, jeje).

Los que crecieron escuchando a los Backstreet Boys, N'sync, Spice Girls, Bee Gee, Comodoro, Kool and de gan, ABBA, Bony M, Las Grecas, Los Pasteles Verdes, Juan y Junior , Madonna, Michael Jackson, Pello el Afrocán, La Monumental , Los Latinos, Mirta y Raúl, Leonor Zamora y Los Van Van y por supuesto, en ver y vivir los primeros VIDEOS MUSICALES y que luego presenciaron el apogeo y desplome de la música disco con Donna Sumer, junto con la muerte por sobredosis de Andy Gib. También estaban, Las Azúcar Moreno, Nelson Ned, Roberto Carlos, Los Karachi, Son 14, Pacho Alonso, Los Dada, Irakere con su “Bacalao con pan” y El grupo experimentación sonora de ICAIC, con Silvio, Pablo, Noel, Sara y Los Feliú.

La última generación de las botellas de refresco de Cola, Materva, Limón y Naranjita, Los masareales y las galletitas de dulce de la merienda escolar, así como tomarse la leche obligado en el almuerzo del comedor de la primaria. Los últimos en ver el vidrio, en las botellas y la ultima en hacer mandados, en la bodega.

Este correo está dedicado a las personas que nacieron entre 1960 y 1990. La verdad es que no sé cómo hemos sobrevivido nuestra infancia Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos: viajábamos en carros sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin bolsas de aire, hacíamos viajes de 10-12h y no sufríamos el síndrome de la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños, los soldaditos eran de plomo y los juguetes de metal, no usamos pañales desechables ni andadores, por lo que aprendimos muy rápido a caminar y a no orinarnos en la cama. Andábamos en bicicleta o patines sin casco, ni protectores para rodillas y codos. Los columpios eran de metal y con esquinas en punta oxidada.

No había celulares. Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metidos en una mochila o bolsón de tela o naylon que rara vez tenía refuerzo para los hombros y mucho menos, ruedas. Cuántos no recogimos del suelo nuestros útiles al romperse las bolsas.
Para hacer una investigación teníamos que ir a la biblioteca y buscar una retahíla de libros para tener una minima información, pasarlo en maquina de escribir, luego de resumirlo claro, ahora con la era del Internet, todo con solo un clic.(y se quejan)

Comíamos dulces y tomábamos juguitos o "empanaditas dulces", papas rellenas , croquetas que se pegaban en el cielo de la boca, chiviricos, mucho frozen, duro frío, pan con pasta o quesito crema pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto. Compartimos botellas de bebidas y nadie se contagio de nada, excepto de los piojos, cosa que se solucionaba lavándose la cabeza con vinagre caliente, lindano o raspándose el coco, rezábamos para contagiarnos de gripe o sarampión de nuestro mejor amigo para disfrutar de las "vacaciones" y los ciclones eran una fiesta.

No tuvimos PlayStation, no había varios canales de televisión, solo el 6 y el 2, ni pantallas planas, sonido surround, mp3s, ipods, computadores e Internet, pero nos lo pasábamos de lo lindo tirándonos globos con agua, tocando timbres o huevos a las puertas de las casas. Y nunca escuchamos sobre el calentamiento global. Nos encarpetábamos jugando a la botella o al "piti piti peo", no en un Chat, los e mail, eran cartas que te llega bande pascuas a San Juan...

POR FAVOR No era necesario tener fotoblog, Hi5 o MySpace, para saber si existíamos, bastaba con silbar o gritar como Tarzán para que toda la cuadra saliera de sus casas. Éramos el Gordo , la China, la Flaca, la Pecosa, el Negro, Cara de Loco, el Kiki, el Rafa, el Poli, Frankenstein, Chuchi, Monguito, Pepe, pero nada del Salvaje, el Animal, el Bestia, etc. o cosas así, y todos pertenecíamos al mismo grupo. No como ahora que unos son Repa , otros Frikis o Mikis y hasta EMO.

Éramos responsables de nuestras acciones y acarreábamos con las consecuencias, no había nadie para resolver eso. Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello. No estábamos tan amamantados por nuestros padres como lo estamos haciendo ahora con nuestros hijos. En verdad creo que si seguimos así el cartel de inútiles del futuro no hay quien se los quite. Claro que si hacías algo malo, en la escuela, no te protegía nadie del pellizco o reglazo del maestro y después de la entrada de palos de tu abuela o padres, tuvieras o no la razón, pues los maestros siempre tenían la razón, no como ahora que no hay nadie que toque a nuestros hijos, haciéndolos cada día mas malcriados e insoportables, todo esto nos paso pero aprendimos matemáticas, español, geografía e historia , jodidos pero felices.