Las contradicciones del “cubano de a pie”

Por: Osmany Sánchez

Escuchamos constantemente como la prensa internacional se refiere al “cubano de a pie” para diferenciar a los que tienen y a los que no tienen, a los dirigentes y al resto de la población.

Si seguimos este criterio, un funcionario del comité provincial del Partido, un miembro del Consejo de Estado y el rector de mi universidad no son cubanos de a pie, sin embargo esta tesis difiere mucho de la realidad.

Hace pocos días un alto funcionario del PCC provincial, me dio botella en el viaducto y fuimos conversando todo el camino. Como es común en estos casos, se interesó por la situación de la universidad, por las actividades que se realizaban, etc. Después que llegué a la universidad estuve toda la mañana con el olor a gasolina del Lada, impregnado en la ropa.

En la graduación del curso pasado estuvo presente una señora alta, negra, vestida modestamente, a la que vi bromear con varios de los recién graduados. Cuando me acerqué reconocí a Tania, miembro del Consejo de Estado.

Son muchas las inquietudes que tienen los estudiantes universitarios, las cuales van desde las condiciones de la residencia estudiantil, la alimentación o la situación con la bibliografía. Todas esas dudas pueden ser planteadas en las reuniones de la FEU o de la UJC, y llegar a los decanos de las facultades a través de los resúmenes de actas.

Existe otro espacio sin embargo que es mucho más expedito. La reunión que todos los meses realiza el Rector de la universidad con los estudiantes y  a las cuales asisten los demás miembros del consejo de dirección. Esta reunión siempre comienza con un resumen del Rector sobre el mes anterior, las actividades previstas para el próximo mes y después los estudiantes pueden plantear todas sus inquietudes.

Si tomamos en cuenta las responsabilidades que ocupan, ninguno de los tres es un “cubano de a pie” sin embargo cuando se analiza la forma en que viven y se relacionan con la población entonces sí lo son.

En otro lugar del mundo un chofer de alquiler es muy posible que lo que gane apenas le alcance para pagar las cuentas al final del mes, pero en Cuba es diferente. Aquí ellos ganan mucho dinero lo que les permite hospedarse en hoteles y comer en lugares caros. ¿Son estos choferes de alquileres “cubanos de a pie”?

¿Cómo se mide entonces lo que es un cubano de a pie? ¿Qué es lo que determina: el poder adquisitivo o el reconocimiento social?