Aclaraciones de Eduardo No. 1

Muchachas del Batallón Universitario de Ceremonias.

Por Eduardo

Yo soy una persona muy ocupada, y no siempre tengo tiempo de dedicarme a la Joven Cuba, como quisiera. Ahora mismo, tengo que trabajar en la oponencia de una Tesis de Doctorado, para un compañero de Villa Clara, que debe discutir su grado próximamente. Tarea esta que debe hacerse con toda la profesionalidad que lo amerita, y que evidentemente merece mucho más mi atención que las diatribas dirigidas a este humilde servidor; que casi nunca vienen acompañadas de la cordura, y desbordan por demás una pasión rayana en el histerismo resentido. ¿Que consecuencia inmediata me trae el exceso de trabajo? Que ya en varios post, he recibido ataques duros, que no he podido responder con todas las palabras y argumentos que ameritaban el caso.

Es por ello, que he decidido escribir varios post en respuesta a los ataques de la tropa de los adversarios de la Joven Cuba, para volver a entrar en caja, sobre todo ahora que algunos me estaban solicitando que siguiera de vacaciones. Por cierto, que todos los elogios que me dedican en el blog “Tomar la palabra” me llenan de regocijo, porque me convencen más de algo que transmito a mis amigos del equipo de LJC. Ustedes no quieren diálogo, quieren imponernos, como cubanos auténticos, sus opiniones, y nosotros, que además de ser cubanos auténticos, somos los que tenemos los pies sobre nuestra Pachamama (como el gigante Anteo, de la madre tierra sacamos nuestra fuerza), y que además la defendemos con nuestro sudor y nuestra sangre, no debemos ceder, como decía el Che, “ni tantico así”.

Comienzo mis aclaraciones haciendo referencia al ilustre, y nunca bien ponderado Jorge Alejandro. Socio, como a veces tú te vas de revolución, me he visto en la obligación de responderte pasando por alto las referencias a mi persona, donde normalmente dices cosas muy subjetivas, y sacas algunas conclusiones, sin conocerme realmente. Pero a pesar de los esfuerzos que tengo que hacer para ser educado, no tengo otro remedio que cogerte con el cubaneo.

Caballo, a ti no te han dicho que los chismes no son cosa de hombres hechos y derechos. ¿Porque te lo digo? En la vida me enseñaron en mi barrio que no se habla de los hombres sin pruebas. Hasta donde sé el Dr. Antonio Castro, que es un hombre de cuarenta y pico de años, es ortopédico de profesión, ha sido Jefe de la Comisión Médica de la Comisión Nacional de Béisbol de Cuba, después que estuvo montón de años de médico deportivo del equipo nacional de ese deporte, sin que nadie en Cuba supiera que era hijo de Fidel. Si tú y los demás no tienen pruebas concretas para lanzar acusaciones como las que hacen, están incurriendo no solo en la chismografía, sino en la más burda calumnia.

Yo me enteré un día de su existencia, porque me prestaron una revista de paparazzis donde los socitos esos (los fotógrafos faranduleros), se habían dedicado a perseguir a los hijos del Comandante por toda la Habana. Las referencias que tengo de él por los Profesores de la Facultad de Cultura Física, son que es un profesional muy bueno en su ámbito, y que ha hecho aportes significativos a la medicina deportiva cubana. Hasta ahí las clases. Las acusaciones que le endilgas al hombre sin aportar otra prueba que los chismes de la gusanería, no pasan de ser, eso precisamente. Que si Play Boy, que si patatín que si patatán. En Cuba, los cabarets de Varadero, la Habana, y los demás polos turísticos no dejan de estar llenos de cubanos que son tremendos gozadores, y se la pasan de francachela en francachela, sin ser hijo de ningún dirigente de la Revolución.

Ahora te pregunto, ¿Es que por ser hijo de Fidel, el hombre no tiene derecho a fiestar o disfrutar de la vida, como tratamos de hacer todos los cubanos? ¿En que lugar está escrito que el hijo de un dirigente de la Revolución Cubana, debe llevar la vida de un monje tibetano? ¿Quién eres tú, y con que derecho para cuestionar la vida personal de cualquier persona pública o privada únicamente basándote en lo que escribe un libelo de mala muerte? No haces otra cosa que repetir la chismografía gusana propalada en programuchos al estilo de los de Oscar Haza y María Elvira, y que debes escuchar todos los días en yumilandia.

Evidentemente, o dejaste Cuba hace mucho tiempo, o en su defecto, saliste traumatizado con el Período Especial, o no tienes ni la más remota idea (para no decirte la frase en buen cubano), de como se está viviendo en nuestro país ahora. Los estudiantes de nuestra universidad se la pasan metidos en la Salsa, Tropicana Matanzas, el Hotel Canimao, y otras instalaciones turísticas, al punto que un día en que yo estaba de guardia, una de las muchachas que regresaba de una de esas fiestas, pereció en un accidente de tránsito en la autopista de Varadero. Y porque vayan de vez en cuando a un cabaret no son play boys, sino muchachos que estudian, y en la mayoría de los casos tienen que trabajar en muchas cosas, para pagarse sus gastos (en otra aclaración citaré alguna de las fuentes de empleo de mis muchachos).

Ahora, a donde voy, o en el mejor de los casos pretendo llegar. En Cuba, hay un montón de personas que perciben ingresos considerables por su trabajo y que tienen autos de último modelo, los cuales en muchas ocasiones el Estado ha autorizado su importación. Directores de las grandes orquestas, deportistas famosos, bailarines, pintores y un mundo de personas. Hace unos veinte años era famosa en la Habana la motico Honda de Arturo Sandoval, ese mismo que ahora se queja de que estuvo preso en Cuba por tocar a los Beatles. No se donde tocaba la música de Lennon y McCartney, porque yo lo conocí como artista tocando “Bacalao con pan” en Irakere, cuando viajaba a los EEUU junto con ese emblemático grupo en los años 70.

Yo mismo vi, hace algún tiempo, a la capitana de las espectaculares “Morenas del Caribe”, Mireya Luis a la entrada del Hotel Canimao, en un Audi del año, que estaba, al decir de mi hijo, echando humo. A Javier Sotomayor en su momento le entregaron en España un Mercedes Benz último modelo, como parte del Premio Príncipe de Asturias. Aquí mismo en la universidad hay alrededor de 40 profesores (y me quedo corto), que con el dinero de los contratos en el exterior se han comprado carros muy buenos. Hace un tiempo mi amigo se compró un Hyundai. Y chico, aquí nadie se cuestiona el derecho a que esos compañeros, muy buenos profesionales todos, tengan buenos carros. Según tu teoría un profesor revolucionario tendría que moverse en patineta, para ser consecuente con las ideas del socialismo.

Como ha dicho Raúl, – Socialismo quiere decir igualdad de oportunidades, no igualitarismo, ni igualdad de ingresos. Eusebio Leal, nos recordaba un día que no debíamos temer a que un cubano, honradamente alcanzara ingresos por encima de la media del cubano promedio, siempre y cuando este hubiese aportado a nuestra sociedad obra de mérito. El Doctor Antonio Castro labora en un sector laboral, donde los trabajadores del mismo, sobre todos los vinculados al alto rendimiento deportivo perciben ingresos considerables. No hay que alzarse en una loma, y hacer una Revolución como lo hizo Fidel, para ser una persona de mérito en la Cuba actual. Así que la diatriba del colega Rodolfo, específicamente la del Hollejo del Chino, está fuera de lugar.

¿Quieren que les confiese algo? Yo no tengo carro comprado en Cubalse, porque nunca ha estado entre mis prioridades, al menos hasta ahora. Porque he tenido el dinero, y la autorización para comprarlo. Simplemente decidí invertir mis ahorros en construir mi casa. A pesar de ser el primogénito, le cedí el derecho del carro de mi viejo (un Moskvich que está como nuevo), a mi hermano más pequeño, que es quien lo usa ahora. Si estuvieras en Cuba sabrías que en Cubalse te puedes encontrar de uso carros de diplomáticos, casi nuevos, que cuando se van del país los venden al estado cubano. Es posible que el mencionado Hummer sea uno de esos.

¿Sabes cuál es la última de los creativos cubanos? La fabricación de automóviles a pedido (en Cárdenas hay un fabricante del que me estuvieron hablando, que se ha hecho famoso). Yo me he encontrado algunos carros de estos, fabricados a partir de autos, a los cuales en la mayoría de los casos, del original solo le quedan los papeles, y me he quedado boquiabierto. Ya quisieran los fabricantes de Detroit copiar alguno de esos modelos exclusivos. Valen en divisa un carretón de pesos, y por lo que he visto en mi ciudad, algunos de los que los poseen, ni son hijos de Fidel, ni tienen una trayectoria revolucionaria, y en bastantes ocasiones lo que en realidad son, es un hato de bandidos.

Otra cuestión que debiera dejarles bien clara a los señores Jorge Alejandro y Rodolfo. Ustedes tienen “Tomar la palabra”, y como 100 blogs contrarrevolucionarios, para no llamarlos con la palabrita que tanto les molesta, para publicar cuanta mentira les venga en ganas. Joven Cuba no publica mentiras, sobre todo si han sido elaboradas en las cocinas del Nuevo Herald o Radio Mambí. Ninguno de nosotros tiene que temer nada, y mucho menos trabajar en la Ciénaga de Zapata (por cierto que todavía se encuentran objetos de los mercenarios de la “Gloriosa 2506”), si así fuera necesario por defender la verdad, su verdad y sus principios.

En lo personal, voluntariamente he cortado caña, cavado túneles populares, participado en cuanta movilización militar me ha tocado, y estoy dispuesto a afrontar lo que sea por lo que creo y siento. Simplemente no creo en casi nada, por no decir nada de lo que se escribe sobre Cuba y los cubanos en la prensa extranjera “seria”, y en los libelos de la contrarrevolución. Vivo en Cuba, y creo tener la suficiente preparación, experiencia vital, y capacidad de discernimiento para no dejarme meter cuentos de caminos. Aclaro además de que nunca les haré, el juego a sus infundíos, ni me dejaré arrastrar por las provocaciones. Yo escribo única y exclusivamente para defender y realzar la obra de la Revolución Cubana. Nunca esperen de mi persona claudicación, ni vacilación, y mucho menos que acepte sin respuesta la metedura de pie que pretendieron endilgarle al equipo nuestro.

Nuestro blog está elaborado por personas que nos movemos en un ámbito de un provincia donde se concentra alguno de los sectores empresariales que más aporta a la economía del país. Aunque estamos relativamente cerca de la Habana, al elaborar el blog, pretendíamos circunscribirlo a lo que conocemos, que es la vida en nuestras universidades. Uno no debe escribir de lo que no sabe, y mucho menos de lo que no se ha probado por el mero hecho de que, “Si non e vero, e ben trovato”.

Yo hace algunos días pretendía escribir un post acerca de mi visión de lo que fueron las actividades del verano en la provincia de Matanzas, y otro acerca del inicio del curso escolar, sin embargo, Rodolfo y Jorge Alejandro, casi nos están ordenando que nos convirtamos en otro blog gusano, y que nos dediquemos a lanzar acusaciones infundadas, solamente sustentadas en el que dijo fulanito de tal, de la misma forma que nuestros contrapartes pagados por dinero sucio. Le zumba el merequetén.

Joven Cuba es un blog de Revolucionarios, así con mayúsculas. Y somos un equipo, conformado por personas que leen mucha información, proveniente de muchas fuentes, que no siempre son las de nuestro gobierno. Equipo además que crece y se renueva. Esa es nuestra principal fortaleza. Existen compañeros que por cuestiones de trabajo o de estudio están locos por participar, y que todavía no han entrado al ruedo. Ya lo harán, y como decía el Inca Tupac Katari, un día regresaremos convertidos en millones. Un consejo, escriban en la copia infame que han hecho de nuestro blog, el que parece no interesar a nadie, si nos guiamos por las cifras de participantes que han promovido sus espurios post. Estoy seguro que ellos les apoyarán con todas las fuerzas de sus “recorteros” corazones.

Por último y a manera de conclusión, los del equipo de demolición de la contra, no saben si el famoso Hummer es un carro estatal, o si es particular del Dr. Antonio Castro, o si se lo prestaron. Ni saben tampoco si estaba remotorizado, solución técnica que está aplicando a muchos carros gastadores en Cuba, cuestión esta que dejaría fuera de lugar la preocupación de Rodolfo acerca del gasto de combustible del automóvil. El Hummer se desconoce si se mueve con gasolina asignada, comprada, o si a Tony Castro se la regaló un socio (pasa a cada momento en este solidario país). Tampoco saben si es uno de los nuevos jeeps Iguana, desarrollados por la industria militar cubana, y que son muy parecidos a los Hummers, en fin todo el aguaje no pasa de ser puro artistaje, infundio, y como dice el Coronel Andaluz en las películas de Elpidio Valdés ¡¡¡Caluuuuurnia!!!

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