Fidel en la Universidad

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Por Tatu

Cuando hace una semanas 5 disidentes vividores cometieron una provocación en la escalinata de la Universidad de La Habana, el hecho fue reproducido por los grandes medios de prensa que lo presentaron como una “acción valiente”.

Uno de los provocadores dijo que “Las calles, como esta universidad, no tienen color ni ideología política. Las calles son del pueblo” olvidando por completo que en la historia de Cuba la universidad y los universitarios siempre han estado del lado de las causas más justas.

Hace apenas una hora se reunieron en ese mismo lugar miles de jóvenes para escuchar al comandante en Jefe. Si tenemos en cuenta que las clases comienzan el próximo lunes y que ahora se aprovechan al máximo las últimas horas de las vacaciones, entonces  ¿Qué fue lo que los motivó a participar? ¿Cómo fue que se movilizaron? ¿Los obligaron? ¿Fueron casa por casa amenazándolos con que si no asistían perdían del derecho a estudiar en la universidad?

Cuando un estudiante realiza las pruebas de ingreso para entrar en la universidad, jamás se le pregunta sobre su ideología o su posición política. La obtención de la carrera sólo depende de su esfuerzo personal y de los conocimientos adquiridos. Sin embargo se equivoca el vividor cuando dice que la universidad cubana no tiene ideología porque la universidad cubana es y será una universidad revolucionaria y en ella no tienen espacio los que promuevan o defiendan un sistema político diferente al que apoya la inmensa mayoría del pueblo cubano.

Son nuestras aulas lugares donde se debate constantemente, de hecho los primeros 5 minutos de clase son para que los estudiantes compartan sobre los temas de actualidad que les interese, como también son espacios de debates las reuniones de brigada o las de la UJC donde se abordan sin tabúes ni temores los temas más espinosos de nuestra sociedad.

La universidad es para los revolucionarios, no es un simple eslogan ni una amenaza, es sólo la convicción de que el objetivo es formar profesionales comprometidos con el futuro del país, pero manteniendo la bandera del socialismo.