Doble opción: estudio y trabajo

Estudiante universitaria

Texto y fotos: Pedro Rizo, estudiante de Periodismo

Tomado del periódico Girón

“Dos cosas a la vez, imposible”, así piensa mi controvertida profesora. Estudiar puede cualquiera, al igual que trabajar; pero ambas acciones a la vez, resulta más difícil…

Marielis y Winie, alumnas de la licenciatura en Estudios Socioculturales del Curso Regular Diurno (CRD), en la Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos (UMCC), sonríen porque, satisfechas, burlan la retórica: estudian y trabajan. Y aunque ya no empleen su espacio libre en pasillos y bancos ‘haciendo cuentos’, o malgastando el tiempo dicen, que la vida las premió.

Sus experiencias son únicas dentro de esta institución de la Enseñanza Superior del país. Gracias a ellas se resolvió una gran problemática, considera Gisela, la directora del Centro de Información.

Los rumores corren rápido, y las verdades más aún. La aprobación del Decreto Ley 268 suscitó diversos comentarios en junio de 2009. A un año de implementado, en Matanzas existen vivencias válidas como la de estas dos muchachas.

REALIDAD ESCONDIDA

Muchos universitarios del CRD abandonaban los estudios por problemas económicos, o simplemente porque no podían sufragar sus gastos. Otros querían experimentar la sensación de trabajar y estudiar a la vez, deseaban poner en práctica sus conocimientos.

El Decreto Ley 268 permitió prerrogativas, hasta entonces no aceptadas o con diversas trabas. Creó nuevas oportunidades y forjó la idea del trabajo a los futuros ingenieros e intelectuales del país. Legalmente podían emplearse, solo debían encontrar el espacio y el lugar…

Modificativo del régimen laboral surgió con el fin de estimular a la sociedad al trabajo consciente e incrementar los ingresos de la familia por tales conceptos. Ofrecía así “la posibilidad de que los estudiantes de los cursos regulares de los niveles medio superior y superior, en edad laboral, puedan incorporarse al trabajo mediante contrato por tiempo determinado, en la modalidad a tiempo parcial, y percibir ingresos por los resultados, sin perjuicio de su formación profesional, rendimiento docente y el cumplimiento del servicio social cuando egresen”.

Marielis Rodríguez Sosa y Winie Nodarse Gómez hallaron en él, la oportunidad perfecta, una jugada doble, pues desde el principio lo conocieron, y no por el periódico o la prensa sino ‘a nivel de pasillo’.

“El primer impacto fue el embullo, creer que podíamos trabajar, que íbamos a ganar dinero y un poco jugar con la idea de ser más independientes económicamente -cuenta nerviosa Winie. La sensación que se siente es única.”

Cuando todo parecía más fácil, el tema se volvió complejo. No pocos jóvenes mostraron interés y muy pocos encontraron algo acorde con sus expectativas.

Con buena corriente nadaron Marielis y la amiga, tiempo después y como un pez que cae en trampa sin buscarlo, le ofrecieron la oportunidad soñada de trabajar.

“Una profesora de la carrera nos dijo que Gisela, la directora del Centro de Información Científica-Técnica, buscaba alumnas para laborar de noche. Como requisito pidió poseer cultura para enfrentar la tarea.”

Alega la profesora que “la necesidad de la biblioteca de ofertar servicio nocturno era reclamo de los estudiantes, pero por problemas de transporte y horarios se hacía difícil. De esta manera se recurre a esta forma de trabajo”.

Motivadas por los conocimientos adquiridos en la carrera, ambas chicas vieron la posibilidad de superarse en el plano profesional.

“Siempre nos explicaron las características del documento y la

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responsabilidad contraída con el cargo, así como nuestros deberes, derechos y funciones”, puntualizó Marielis y agregó: Imagínate, decir que iba a trabajar entre mis compañeros parecía  extraño. Pero, poco a poco, se adaptaron y yo también. Detrás del buró nos veían como bibliotecarias y nos respetaban.”

Mucho cambió la vida desde entonces, viajes a la playa o excelentes fiestas juveniles desaparecían de las agendas de Marielis y Winie.

Para esta última, “el sacrificio, el decir no puedo, voy a  trabajar, te convierte en una persona con planes, porque tengo una palabra que cumplir, y por encima de todas las cosas hacer bien mi tarea”.

DECRETO TEÓRICO

Al parecer el decreto se queda escrito en papeles que andan y desandan oficinas. Falta trecho por recorrer en materia comunicativa entre los estudiantes y directivos en cuanto al conocimiento completo de la ley.

Según la profesora, el tiempo aún no ha creado la confianza en los más jóvenes para delegar tareas en el orden productivo como las que estipula el 268.

“Esta experiencia a veces no la aplican algunos centros por temor de ubicar a estudiantes en plazas donde no cumplan sus funciones. Creo que si se controla y confía, los jóvenes son la respuesta ante los propios problemas de una entidad.”

Elizabeth es profesora de la Facultad de Ciencias Sociales, joven aún y graduada, piensa que si esto hubiese existido cuando estudiaba, hubiera sido la respuesta adecuada a muchos inconvenientes. 

Solo con la voluntad de los diferentes factores, el trabajo podrá convertirse en un estímulo para un futuro presto al empeño de los estudiantes universitarios.

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16 Respuestas a “Doble opción: estudio y trabajo”

  1. De verdad me alegro que esto sea posible ahora y en especial por los que estan sacrificandose estudiando y trabajando a la vez. Sin embargo, tambien me parece que esto es otro descubrimiento MAS del agua tibia. Hablan de la resolucion como si fuera algo especial, unico, trascendente, etc. Sres., esto es sentido comun y nada mas. Miren esta frase refiriendose al decreto 268 “..surgió con el fin de estimular a la sociedad al trabajo consciente e incrementar los ingresos… ” No jorobes chico!! Es que eso no se hacia antes? Tambien dicen en otra parte que AUNQUE ya las estudiantes no malgastan el tiempo, la vida las premió. Es esto una licencia literaria??!?

  2. Eso es algo normal y rutinario aqui donde vivo. Los jovenes pasan a laborar desde que estan en segundo o tercer año de la carrera y deben enfrentarse a una jornada laboral durisima para luego salir supercansados a sus clases nocturnas en la universidad.

    Al contrario es super raro ver que alguien haya estudiado a tiempo completo y es mas bien un lujo. Lo que si le puedo asegurar es que luego de que ese estudiante que tuvo que trabajar y luego estudiar, cuando termine su carrera !Reclamara muy buenos salarios! jeje

  3. Yo estudie y trabajé durante mi carrera( obligado, no opcionalmente) y los dos primeros años fue construyendo carreteras, en una cantera y en al construcción. No fue fácil. Sin embargo, creo que es claro que cada persona mayor de 18 años deba poder trabajar y estudiar si así lo desea. Creo que debe ser su derecho, a’si que si se introduce esto, esta muy bien. Mas libertad, mas opciones, mas responsabilidad individual son las claves para el desarrollo socio-económico.

  4. La hija de mi esposa trabaja en una tienda y estudia, el hijo de mis vecinos estudia y trabaja en una gasolinera, algunos de mis compañeros de trabajo estudian y yo estudie y trabaje en Cuba, algo nuevo?

  5. En el texto se dice: “Muchos universitarios del CRD abandonaban los estudios por problemas económicos, o simplemente porque no podían sufragar sus gastos.”
    ¿Podría alguien de LJC explicar un poco qué coste tiene para un estudiante acceder por ejemplo a esos estudios diurnos? Por el texto parece que no hay gratuidad 100% y ello obliga a desistir a algunas personas. Si hay algún coste, ¿existen ayudas para buenos expedientes. que compensen los gastos que pudiera haber? Si hay cursos diurnos, ¿ es que hay cursos en otro horario?
    Saludos

    1. Josep muchos jóvenes, sobre todo en los años más duros del período especial, se pasaron para el curso para trabajadores para poder ayudar a sus familias pero no para pagar los estudios.
      te pongo un ejemplo, cada estudiante becado recibe mensualmente: desorodante, detergente, jabón de baño y de lavar y pasta dental, y al empezar el curso le dan un módulo de ropa de cama, toalla, funda y almohada. Además de eso los estudiantes reciben un estipendio que el mínimo es 50 pesos y llega a más de 100 en quinto año, y si eres alumno ayudante te pagan más.
      la alimentación es la normal en una escuela donde se cocina para miles de personas.
      en la universidad hay dos cafeterías.
      Trabajar además de estudiar, es una forma de buscar independencia.

  6. Josep, en el sistema de educación cubano hay (o habían, hasta que me fui) dos modalidades de estudio: CRD (curso regular diurno) que es el estudio diario y común, y CPT (cursos para trabajadores) que son aquellos técnicos medios o equivalentes que están haciendo su licenciatura o ingeniería, no a tiempo completo, sino una o dos veces por semana. Aunque no se pague por un curso o una carrera, no implica que no haya costos asociados a los estudios: los estudiantes que tienen que trasladarse de sus lugares de residencia a su centro de estudio, lo cual cuesta dinero. Tienen que alimentarse, lo cual no es tarea fácil y cuesta mucho dinero; el que intente sobrevivir con la comida de la universidad, está friot. Te lo dice un cristiano que pasó mucha hambre.

  7. Por cierto ¿Como van a generar tantos nuevos puestos de trabajos como para que cada estudiante pueda estudiar y trabajar cuando hay cientos de miles de trabajadores adultos y con experiencia que esta en su casa sesantes?

  8. !Dios!

    Esto es un comentario genial,
    digno para leerlo en una novela de Charles Dickens.

    —-

    al empezar el curso le dan un módulo de ropa de cama, toalla, funda y almohada…

    1. Gracias Orlando es un honor que me compares con ese gran novelista pero de verdad que no entiendo el motivo de tu comentario.
      Parece que para ti no es algo extraordinario que a cada estudiante becado se le garanticen todas esas cosas, tú sabes cuánto invierte el país en eso?

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