José Martí, el ojo del canario y los jóvenes…

José Martí: el ojo del canario
Foto: lajiribilla.cu

Por: Guiteras

Hace unos días fui al cine a ver el último filme del realizador cubano Fernando Pérez, quedé fascinado. José Martí: el ojo del canario y Clandestinos (ambas del mismo director) son las únicas películas cubanas de género histórico que realmente me han gustado, ambas del mismo realizador.

Llevar al cine a una figura histórica como Martí no es fácil (mérito de los guionistas), siempre se cae en el peligro de la apología y de dar una visión falseada y romántica de la persona en cuestión. La historia se centra en la infancia y adolescencia de un joven José Julián Martí y Pérez que es humanizado constantemente sin llegar a perder su altura a los ojos del espectador. Un José Martí que se nos muestra en todas sus facetas, desde una masturbación hasta el dolor de gritar “viva España” bajo amenaza de muerte.

El caso martiano es único en la historia (que yo sepa) no he visto otra figura que sea tan adorada y utilizada por bandos contrarios para legitimar sus posiciones políticas. Esto ya habla por sí sólo de su estatura en la historia cubana, pero José Martí fue cualquier cosa menos fácil. Lo subversivo de su prosa y de su accionar, desde muy joven, dan fe de lo que es estar a tono con su tiempo.

Advierto en el filme una segunda intención, despertar en nuestra juventud la conciencia política del Apóstol, su inconformidad, sus ansias de justicia y su carácter subversivo. ¡Cuántos José Martí necesitaríamos para frentar las barreras materiales (el bloqueo de EU) y mentales (el bloqueo mental interno) si queremos lograr esa sociedad con todos y para el bien de todos.

Interpreto el filme como un signo (quizá prematuro) de que el cine cubano se recupera de la pacotilla y la superficialidad que sufren la mayoía de sus producciones desde hace mucho. Viene Fernando Pérez a salvar el cine histórico cubano y nos muestra, a través del ojo de un canario, al José Martí que los jóvenes (y no tan jóvenes) necesitan.