ENTREVISTA A ESTUDIANTE NORTEAMERICANA DE MEDICINA EN LA HABANA

LA HABANA, ENERO, 2010

Programa Radial “La tarde se Mueve”

Miami, 1210 am

www.lanochesemueve.us

De Lunes a Viernes de 5 a 6 de la tarde

Con Edmundo García

Simbología:

EG: Edmundo García

CC: Casandra Cusack Curbelo

EG: Buenas tardes, amigos de La Tarde se Mueve. Por azar, durante mi presencia en La Habana, por la conferencia de Nación y Emigración, en uno de los pasillos donde estoy alojado me encuentro con dos jóvenes y resulta que una de ellas es una norteamericana que estudia medicina en Cuba. Voy a hacer esta entrevista, tal y cual me la encontré, caminando, voy junto con ustedes a descubrirla, desde su nombre hasta el diapasón de ideas que podamos confrontar con ella.

¿Cuál es tu nombre?

CC: Mi nombre es Casandra Cusack Curbelo.

EG: ¿Tu eres norteamericana?

CC: Si

EG: ¿De padre y madre norteamericanos?

CC: Mi madre es cubana, mi padre norteamericano, nacido allá.

EG: Tu mamá es cubana, nacida en Cuba.

CC: Si. Ella es cienfueguera.

EG: ¿En qué año se fue tu mamá?

CC: En el ’62, de niña.

EG: ¿Y tu padre es un norteamericano de Chicago?

CC: Si, se conocieron en la Universidad de allá.

EG: ¿Tu vives en Chicago o en Miami?

CC: Bueno, ahora vivo aquí, en la beca de la Escuela Latinoamericana de Medicina. Yo nací en Chicago, pero desde los seis años hasta los dieciocho viví en Miami.

EG: Cuando vienes a estudiar a Cuba, ¿dónde estabas viviendo?

CC: Yo estaba trabajando para una organización caritativa, de activismo, en Virginia, yo elegí trabajar ahí.

EG: O sea, que dejaste de vivir en Miami desde hace algún tiempo. ¿Qué recuerdos tienes de Miami?

CC: Ah… todos, yo me formé allí.

EG: ¿Hiciste High School en Miami?

CC: Si, en American High

EG: En American High hiciste tus estudios medios.

CC: Si,

EG: ¿Tu estás estudiando en Cuba medicina?

CC: Si, es una beca. Cuando Fidel visitó a Nueva York…

EG: ¿En qué año?

CC: En 1999, pienso, si por allá.

Se había abierto la Escuela Latinoamericana de Medicina y estaba ahí presente Lucius Walker, de Pastores por la Paz y también el Congressional Black Caucus y había algunos congresistas escuchando del programa, que era para Latinoamérica, para esos países subdesarrollados. Lo que estaba pasando es que Cuba estaba mandando mucha ayuda médica después de los desastres naturales, los huracanes y después decidieron, en vez de en vez de enviar médicos cubanos ahí, por qué no educamos a estos niños y después ellos pueden regresar a ser parte de su comunidad, ser médicos allá. Él estaba contando sobre eso en Nueva York y el Congresista Bennie Thompson, el congresista de Mississippi, dijo: “Nosotros también aquí tenemos muchas comunidades donde hay gente que nunca han visto un médico, por razones económicas o por falta de acceso y también tenemos muchos estudiantes brillantes que no pueden estudiar la carrera de medicina porque no tienen los recursos económicos tampoco.

EG: ¿Ese era tu caso?

CC: Muchos casos. Yo no tenía el dinero para estudiar en Estados Unidos, también yo estudié otra cosa, yo era maestra de educación especial y después era activista de la emigración, del

medio ambiente y después decidí que la mejor manera de hacer activismo en Estados Unidos era en el sistema de salud.

EG: ¿Qué opinión tienes del sistema de salud que se vive hoy en Estados Unidos?

CC: Lo triste del sistema de salud de los Estados Unidos es que allá la gente enferma no son pacientes, son clientes y si uno puede comprar ese servicio se lo brindan, si no tienen los recursos no tienen acceso a la salud.

EG: Se está viendo un sector importante político y un sector especial, de dinero, que ha obstaculizado, prácticamente ha desarticulado, la propuesta de reformas del sistema de salud. ¿Estás al tanto de esas noticias?

CC: Si, si. Nosotros estamos bien interesados en eso, especialmente los estudiantes norteamericanos aquí, somos 125. Yo soy una de dos que somos hijos de cubanos, pero todo el mundo está en ese debate, bien interesado en los resultados, pero me parece que la reforma que fue propuesta tiene más que ver con el sistema de seguros, ese sistema burocrático, todavía no se ve en Estados Unidos la salud como un derecho humano y así es visto aquí y en otros lugares del mundo. El cuidado del pueblo el gobierno mismo, el Estado, debe responsabilizarse con eso.

EG: ¿Qué edad tienes?

CC: Yo tengo 31.

EG: ¿Es un poquito tarde para empezar la carrera de medicina?

CC: Bueno la beca para los estudiantes de Norteamérica es hasta 30 años, pues yo llegué al último momento y me dejaron entrar.

EG: ¿Estás en qué año?

CC: Primero. Yo hice un año preparatorio, porque hacía muchos años que no estudiaba Biología, Química. Yo hablaba español, pero mi español no es perfecto y me hacía mucha falta la parte de gramática, era un poco callejero mi español.

EG: ¿Las clases las recibes en español?

CC: Si.

EG: ¿Qué impresión tienes de la formación que está recibiendo en Cuba en materia de formación médica?

CC: Es lindo. Hay un contraste enorme entre la educación en Estados Unidos y la educación aquí. Allá la educación, especialmente en la carrera de medicina, es muy competitiva, están todos los estudiantes en competencia, uno contra el otro. Aquí es cooperativa, si estás cayendo un poco en

las clases la profesora te busca un padrino, alguien que lo está haciendo todo bien, que saca en todo cinco, y ese puede ser tu padrino; también la materia se ofrece de una manera bien accesible, sin pretensión.

EG: ¿Cuánto te cuesta la carrera en Cuba?

CC: Es completamente gratuita, es decir, la educación, los libros, los cuadernos, lápices, plumas, hasta los artículos de aseo. Yo recibo tres comidas diarias y una merienda.

EG: ¿Y quien te da todo eso?

CC: El Estado cubano

EG: ¿La Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana los va a ver, tiene algún tipo de preocupación por ustedes?

CC: Ellos han visitado la escuela y nos han dicho “si ustedes tienen cualquier queja, cualquier preocupación ustedes nos pueden visitar a nosotros”, ellos nos ofrecen el privilegio de Internet, pero no hay ningún estudiante norteamericano que vaya allá, porque ellos se refieren a su oficina como la misión y si esa misión se ha cumplido eso significa el fin de la educación que estamos recibiendo aquí.

EG: No entiendo eso que me acabas de explicar. Explícamelo otra vez.

CC: Bueno, la Sección de Intereses Norteamericana en Cuba lo que quiere ver es la destrucción del sistema cubano actual, ellos no quieren que exista como está ahora, eso quiere decir que todos los beneficios de educación, todos los beneficios de salud, toda la solidaridad internacional se van acabar y eso significa también el fin de todas las becas internacionales. Hay 40 000 estudiantes extranjeros que están aquí, en Cuba. Sólo somos 125 norteamericanos aunque la beca es para 500, porque la beca es bastante desconocida, pero hay gente de todas las partes del mundo, de toda Latinoamérica, África, Haití, todo el Caribe, del Pacífico, de todo los países subdesarrollados se pueden formar aquí como médicos, como deportistas, como ingenieros, arquitectos, gracias al Estado Cubano.

EG: ¿Y no pagan nada? ¿Reciben el mismo tratamiento?

CC: Absolutamente nada.

EG: ¿Tu pensaste alguna vez que ibas a estudiar medicina en Cuba antes de ese encuentro con Fidel en Nueva York? ¿Tu estuviste con Fidel en Nueva York?

CC: No, yo no estuve en ese encuentro.

EG: Fue a través de la gestión que hicieron las personas que me mencionaste.

CC: Si, si.

EG: Te seleccionaron a ti.

CC: No, yo hice la aplicación como se hace en cualquier otra universidad. Uno hace la aplicación y después entrega todos sus datos y luego te aceptan al programa.

EG: Vuelvo a la pregunta inicial, ¿pensaste alguna vez que ibas a estudiar medicina en Cuba? CC: Yo lo había pensado, pero pensé que no tenía cabeza para eso o que me iba a concentrar en otras cosas y por fin, como le conté, me di cuenta que esta es la mejor manera de ayudar a la gente.

EG: ¿En qué año debes terminar tu carrera?

CC: En el 2015.

EG: ¿Y piensas regresar a dónde, a Chicago?

CC: Me gustaría, aunque hay muchos programas de salud pública interesantes que se están desarrollando ahora en Chicago, me gustaría ir para el área sur, Mississippi, Alabama, Lousiana, Nuevo México.

EG: Las área más necesitadas.

CC: Si, las áreas que están muy deprimidas económicamente, donde no hay recursos, donde hay gente que están viviendo como en cualquier parte del tercer mundo.

EG: ¿Tu te graduarías aquí de Medicina General?

CC: Si.

EG: Entonces, ¿después tendrías que regresar a Estados Unidos y revalidar allí el título como médico?

CC: Nosotros tenemos que tomar el mismo examen como cualquier otro estudiante, es en tres pasos. Es un examen difícil pero nos preparan bien aquí para eso. Yo sería médica general integral, de la comunidad, y eso es lo que hace falta mucho en los Estados Unidos. También se puede estudiar aquí una especialidad, pero yo prefiero ser médica de la comunidad.

EG: ¿La literatura médica por la cual ustedes estudian es básicamente norteamericana?

CC: Muchos de los libros que usamos son escritos aquí y tengo el privilegio que muchas veces mis profesores y profesoras son los autores de los libros, pues son expertos.

EG: Pero incluyen autores norteamericanos.

CC: Si, claro, usamos muchos textos norteamericanos, de embriología, de oncología, de todo.

EG: ¿Tu consideras que está actualizada la Facultad de Ciencias Médicas cubana, o sea que está a nivel mundial desde el punto de vista de conocimientos, de competitividad?

CC: Pienso que la reputación que tiene Cuba de tener la mejor medicina del mundo no es por nada, es una medicina avanzada, y no sólo científicamente, pues entienden bien que el ser humano es un ser bio-psico-social, pues los factores ambientales, los factores de la familia., de la sociedad, económicos, todos tienen que ver con la salud.

EG: ¿O sea, tu estás satisfecha con el nivel educacional de la escuela de medicina donde estudias?

CC: Más que satisfecha, yo me siento privilegiada.

EG: ¿Vas con frecuencia a los Estados Unidos, regresas a ver a la familia en vacaciones?

CC: Cada verano visito mi familia pero la mayoría de mi tiempo lo dedico a hacer unos proyectos durante el verano que llamamos brigadas estudiantiles de salud, y esto es un proyecto internacional y lo que hacemos es que visitamos a diferentes comunidades, hablamos de la beca, porque como le dije hay 375 espacios todavía vacíos, donde puede integrarse cualquier estudiante norteamericano menor de 30 años, hablamos de las becas, del sistema de salud de aquí, hacemos charlas de varios temas de medicina preventiva y nos aliamos con diferentes médicos que también sirven en sus comunidades y si le podemos ayudar lo hacemos al nivel en que estamos nosotros, porque vamos estudiantes desde el primer hasta el sexto año y todos estamos ahí para ofrecer cualquier ayuda, en dependencia del nivel en que estamos.

EG: ¿El grupo de estudiantes norteamericanos está integrado a la vida social, cultural, a la vida universitaria? ¿Han sentido aquí, por el hecho de ser norteamericanos, por parte del pueblo, de otros estudiantes, algún tipo de resquemor, de discriminación, de trato que no sea el más cortés? ¿Has sentido eso por ser norteamericana?

CC: Para nada, para nada. Hay muchos estudiantes del mundo entero que tienen mucha curiosidad de conocernos, que nos hacen muchas preguntas, que quieren saber por qué estamos aquí, cómo pensamos, qué pensamos de Cuba y quieren saber cómo es la vida actual de Estados Unidos, comparado con lo que ven ellos en las películas, en los video clips.

EG: O sea se sienten bien acogidos.

CC: Si, nos sentimos bien, tenemos además acceso a cosas que no existen en nuestro país para nosotros, por ejemplo yo vi un ballet profesional por primera vez aquí, yo fui a la ópera por primera vez aquí, y es lindo.

EG: ¿Qué opinión te merece la actual política de los Estados Unidos hacia Cuba?, o mejor dicho, la política tradicional, que lleva casi 50 años.

CC: Bueno tristemente la política actual es la tradicional, porque aunque muchos de nosotros esperábamos cambios con la nueva administración, todavía no hemos logrado un cambio. El bloqueo, el encarcelamiento de los Cinco Héroes, todo eso son cosas increíbles, no solamente son ilegales internacionalmente, que van contra la ética de la que habla los Estados Unidos, y son cosas que no podemos entender y llegar aquí y encontrar una nación tan cariñosa, tan generosa, que nos han brindado todo y después de ver como nuestro país trata tan mal a este país, por gusto, es triste y es una vergüenza.

EG: ¿Qué piensan tus padres de tu presencia aquí?

CC: Yo tengo la fortuna de tener padres éticos, idealistas, que me apoyan en todo y que me han enseñado bien y ellos se sienten orgullosos.

EG: Me imagino que estás al tanto de los sucesos en Haití y de la colaboración médica cubana en Haití.

CC: Es interesante. Yo vi una entrevista con un médico joven chileno, que llegó a Haití para ayudar y él estaba contando que las veinte y cuatro horas del día estaban ahí los médicos cubanos, después que todos los médicos se van para sus hoteles, todavía están ahí los médicos cubanos, y es porque han estado ahí años, han cumplido misiones ahí, conocen al pueblo, y ya han estado ayudando y brindando todo el conocimiento. También es interesante ver lo que han brindado los diferentes países a Haití en este momento. Cuba ha ofrecido médicos; Venezuela médicos y otros recursos, petróleo, Europa manda dinero y los Estados Unidos manda militares.

EG: Te veo aquí, en la reunión de la Nación y la Emigración, ¿es por el hecho que tu mamá es cubana, por iniciativa propia?, ¿por qué estás participando en la Nación y la Emigración?

CC: Honestamente yo llegué para saludar a mi mami, a mi abuela, y a mi hermana.

EG: ¿Qué están aquí?

CC: Si, están aquí, yo vine a saludarlas pero después me raptaron y estoy aquí, participando y estudiando para mis exámenes y estoy aquí cumpliendo doble función, pero pienso que es muy importante participar como una persona que tiene como una patica en cada lugar, ¿sabe?, porque soy una muchacha de Miami, bueno yo soy de Hailiah, soy hailiahiana, pero también vivo aquí y conozco la vida cotidiana de Cuba y quiero ofrecer esa perspectiva, porque la comunidad cubana en Miami y en Estados Unidos tiene la mejor posición para poder ayudar a Cuba y poder

romper con toda esa vieja tradición, la gente que está en contra de eso son cuatro dinosaurios, ricachones, y la mayoría de los cubanos allá no piensan así. Nosotros estamos en la mayoría y tenemos que sacarnos esa mentalidad batistiana, que dice que nosotros somos los débiles y que ellos nos controlan, y no es así, nosotros somos la mayoría y podemos decir: no estamos de acuerdo con eso, esta prensa es del pueblo, la política local es del pueblo y tenemos que empezar a decirle al Miami Herald que no es así, que nosotros no creemos sus cuentos, que son mentiras y que los sabemos y que por favor, que no nos traten como si todavía fuéramos analfabetos.

EG: Y hablando de quienes dicen mentiras, ¿qué le dirías tu a Linconl Diaz-Balart?

CC: Ja…, que esa es una pelea vieja, que él con toda la educación y todos los recursos que tiene puede buscar otras manera de hacer la vida.

EG: Hay sectores de la extrema derecha cubana que dicen que en Cuba la atención médica del pueblo es muy mala y que aquí no se atiende a la gente, que no hay recursos y realmente tratan de denostar del sistema de salud cubano. ¿Tu ves el sistema de salud cubano al que acceden los cubanos?

CC: Si

EG: ¿Y es tan malo como dicen?

CC: No, es excelente. Es mejor de lo que tenemos en los Estados Unidos. Yo los invito a ellos a conocer la realidad cubana y no seguir todas las mentiras de sus padres y de sus abuelos, que está bien, perdieron la batalla, pero estamos en el siglo XXI, que conozcan la realidad cubana y que vivan una vida actual.

EG: Te felicito por tu carrera, te deseo muchos éxitos en La Habana y que te formes como una buena médico.

CC: Muchas gracias.

EG: Tu nombre otra vez.

CC: Casandra Cusack Curbelo, de Hailiah.

EG: Gracias

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