En el aniversario 49 de la Victoria de Girón le respondo al comentario de Roger.

La única reforma que pide la juventud cubana es socialismo y pa´lante, y al que no le guste, que aguante o que se vaya para el cubil de ratas que nos queda a noventa millas. El problema es que a ti no te pasan los videítos del concierto por la Patria el viernes pasado en la tribuna antiimperialista, ni el de la escalinata, donde Nassiry Lugo, y sus invitados le dedicaron su música a la victoria de Playa Girón. En esos conciertos la cantidad de jóvenes cubanos apoyando a la Revolución fue tan grande que la comparsita de tus damas de blanco se hubiera diluido como una gota de agua en el Océano Pacífico. Y todos contentos y guarachando a lo cubano. Mira las fotos del evento en http://www.cubadebate.cu/noticias/2010/04/18/jovenes-cubanos-concierto-victoria/

Y en el acto del día 16 de abril en la histórica esquina de 23 y 12. Las fotos de este acto aparecen en http://www.cubadebate.cu/fotorreportajes/2010/04/16/23-y-12-patria-libertad-humanidad/. Por si no lo sabías, en ese mismo sitio, en el entierro de las víctimas de los bombardeos del día 15, preludio de la invasión de Girón, los milicianos, con los fusiles FAL, y las metralletas checas en alto, juraron junto a Fidel defender la Revolución Socialista de los humildes, por los humildes y para los humildes. Pues te cuento que en ese Acto había miles de jóvenes cubanos también. Sigue creyéndoles a los Pérez Roura, María Elvira, Ninozca, la hija del asesino de Batista, y otros de su calaña. ¿Sabes lo que quieren ellos? Embarcarte como a un chino, te montan en una lancha, como unos bobos que desembarcaron hace unos años por Cárdenas, que los cogieron a los dos días, y ellos siguen cogiéndose el dinero que dan los yanquis para tumbarnos, que este año son 20 millones. ¿Te sabes el cuento de los que Santiago Álvarez mandó a tirar las laticas de C-4 en Tropicana? Si ellos quisieran de verdad fajarse con nosotros, y tumbar la Revolución, con el dinero que tienen lo hubieran hecho. Al final de cuenta, Fidel al que tanto critican, se montó en un yate con 82 compañeros, atravesó el golfo de México y desembarcó en Cuba, y a los tres años, Batista, el hombre del tiro en el directo salía como ese mismo tiro, pero por tronera.

Hoy mi respuesta va un poco más lejos, porque hoy es el día de nuestra VICTORIA, así con mayúsculas, donde derrotamos al ejército de burgueses, lumpen, terratenientes e hijos de papá, preparados por los amos yanquis, que corrieron tanto que en el cogote le salieron callos del roce de los calcañales en la base del cráneo. La televisión nuestra pasó las imágenes de esos días. Hay que ver sus caras de derrota. La peste a excremento y orine, porque lo que se hicieron en los pantalones fue eso mismo, debía llegar a Washington. Después la historia es conocida, el mayor ejército de cocineros del mundo (los batallones no tenían soldados, todos desembarcaron para cocinarle comida a las tropas), fue recogido por el presidente Kennedy, difunto por fuerza de la CIA y la Mafia (léanse el libro de Fabián Escalante Font, que describe la versión de Cuba de la historia), que tuvo el valor de reconocer, que el gobierno de EEUU, era el que había preparado la invasión.

Entonces Rogercito, quienes tumbaron los aviones, fueron los niños héroes de la Base Granma, quienes con solo 14 y 15 años, le metieron candela a los B-26 con sus cuatro bocas, hasta que se apencaron tanto los pilotos mercenarios, que no querían volar. Sus asesores yanquis salieron a volar los aviones, y fueron derribados en número de 4, dos sobre el mar, por una escuadrilla dirigida por el Héroe de la República de Cuba, Enrique Carreras, y los otros dos sobre el territorio cubano por las cuatro bocas (antiaéreas chinas). A los pilotos yanquis los congelamos, y los mantuvimos guardados, hasta que la hija de uno de ellos reclamó el cadáver. Y ahora para colmo de la desfachatez, han indemnizado a la mengana, con dinero cubano, de las cuentas que nos congelaron en yanquilandia. Esa es nuestra historia.

Si no la sabes, es porque prefieres ser gusano, y creerle a los verdaderos millonarios, los de la FNCA. La historia de los Revolucionarios cubanos por tradición es la de un grupo de cubanos ricos que lo abandonaron todo para irse a luchar por la libertad, como Céspedes, Aguilera, Maceo Osorio, Eduardo Machado, Moralitos, y otros dueños, de haciendas y vidas que por libertar a la Patria lo dieron todo, hasta su propia vida, y afrontaron la misma vida de sacrificio, que aquellos que los siguieron, persiguiendo el sueño de una Patria Libre. Fidel y Raúl son de esa estirpe de hombres, hubieran podido, desde su posición de hombres adinerados, haber hecho con sus vidas lo que quisieran. Prefirieron, entregarlas a la causa de los humildes y los desposeídos, seguir los caminos inciertos y plagados de sacrificios de la Revolución Social.

A pesar de las calumnias de tus ideólogos, Fidel les lanzó un reto, aún cuando era Presidente Si la Revista Forbes lograba probarle un solo centavo en alguna cuenta en Cuba o en el Extranjero, el renunciaba a todos sus cargos. Eso lo dijo por la televisión cubana, y nunca le probaron nada. Además de que él no necesitaba decir eso, para que su pueblo le crea, y sabes porqué, porque como dijo el Che, y parafraseo sus palabras, si la gente en Cuba sigue fiel a Fidel es porque entró el primero en el Moncada, bajó el primero del Granma, estuvo en Girón al frente de sus tropas, y en el Ciclón Flora se montó en un blindado en medio de la inundación a recoger damnificados.
Y era por ello que decía el Che, que Fidel como nadie tenía moral en Cuba de pedir a cada revolucionario cubano un sacrificio en nombre de la Revolución. Y en cuanto a la Educación con mayúsculas que recibimos, es la mejor de todas, porque alcanza a todos los niños de este pueblo, tanto de los que más tienen, como la de los más humildes; a los hijos de los obreros, como a los de los campesino, a los de los militantes del PCC así como a los hijos de los apátridas.

Lo que quiere la Mafia de Miami no es sentarse a dialogar con nosotros, sino barrernos de la faz de la tierra. Aquí todo el mundo sabe lo de los tres días de franco para matarnos a los comunistas, así que métanse en la cabeza que aquí no hay vuelta de hoja. Porque esto no es un problema entre cubanos. Esto es un diferendo entre un pequeño país, el nuestro, y el imperio más poderoso de la historia, los EEUU. Los cubanos que apoyan a los yanquis atacan a su Patria, como regla general, apoyan al bloqueo, inclusive, una agresión directa de los marines en nuestra tierra. ¿Tú crees que esas son las condiciones ideales para negociar? Claro que no, EEUU, hablando en el cubano de hoy, nos quiere meter el pie, pero a los revolucionarios cubanos no nos meten el pie ni los yanquis, ni la unión Europea, y mucho menos ustedes, que no representan a pueblo alguno, sino que apoyan a un gobierno extranjero, en contra de los intereses nacionales de su país, e intereses particulares de una camarilla de mafiosos vendepatrias, a los que no les interesa para nada la suerte del pueblo cubano, sino la de sus estómagos.

Ellos lo que quieren es que los yanquis se encarguen del trabajo sucio, para ellos después venir a cogerse el país. Pues se van a coger, las salvas partes con la puerta, porque desde niños estamos preparándonos para darle su merecido. Dicen nuestros campesinos que el cochino sabe del palo que se arrasca. Nosotros si sabemos la guerra que les vamos a hacer. No les van a servir ni sus helicopteritos Apache, ni sus tanquecitos Abrams. La foto de mi artículo es un grupo de combatientes nuestros con un tanque Olifant sudafricano, capturado a los racistas boers. ¿Sabes porqué lo cogimos enterito? Porque les pusimos a los sudafricanos unas minitas, tan buenas, que las de los Iraquíes parecerían simples juguetitos. Fueron tan eficientes que sus tanques de 60 toneladas, volaban por los aires como los F-16 yanquis. Este de la foto lo dejaron en el campo de batalla de Cuito Cuanavale, hasta con sus proyectiles y otras excrecencias humanas de lo más apestosas. Porque a los blancos racistas también el excremento y el orine se le salieron, como a los valerosos mercenarios de la Brigada 2006.

No nos asustan los apátridas, como tu amiguita Yoani, Damas de Blanco y la comparsa de huelguistas, como a los mambises no los asustaron los contraguerrilleros que luchaban a favor de España, y que fueron más crueles con sus coterráneos que los mismos gaitos. Tampoco se asustaron los revolucionaros cubanos con los Tigres de Masferrer, que en las fotos de la Bohemia de enero del 59, lloran y piden perdón a los rebeldes por sus crímenes horrendos.

Nosotros los revolucionarios cubanos, como casi todo nuestro pueblo, no somos dados a odiar, y amamos la vida, el ron, la fiesta, las mujeres,

y todo lo que sea un canto a la felicidad. Si fuéramos rencorosos, ningún español estuviera seguro en Cuba, porque el crimen de la Reconcentración es uno de los más horrendos de la historia de la humanidad. Pero preferimos no ver la España de Weyler, sino la de los humildes gallegos, muchos de los cuales son nuestros padres y abuelos, así como no hay para el estadounidense común odio, ni rencores. Nuestros médicos estaban tan dispuestos a ir a New Orleans cuando el Katrina, como ya lo habían hecho antes en más de 60 países, y hoy permanecen en Haití. Pero si fuera necesario odiar a alguien, no dudaríamos en hacerlo, si de defender la Patria se tratase. En su Poema Dramático Abdala Martí nos enseña que:

“El amor, madre, a la patria
No es el amor ridículo a la tierra,
Ni a la yerba que pisan nuestras plantas;
Es el odio invencible a quien la oprime,
Es el rencor eterno a quien la ataca.”

PS: Roger, matricula un cursito de español “asere”. Está de truco tu ortografía. (Roger ha estado haciendo comentarios en este blog)