12 J: ¿Por qué La Güinera?

Cartel propagandístico en el barrio de La Güinera. (Foto: María Lucía Expósito)

El pasado 12 de julio del 2021, La Güinera, localidad ubicada en el habanero municipio de Arroyo Naranjo, fue uno de los epicentros del estallido social que sacudió a Cuba desde el día anterior. Las condicionantes para este proceso de desobediencia civil fueron diversas: las consecuencias de la «Tarea ordenamiento», la incapacidad de democratizar las instituciones públicas, o la dolarización de la economía; combinadas con las disconformidades cívicas de una generación millennials hiper-conectada a redes sociales como Facebook o Twitter. Estos factores desembocaron en un panorama sociopolítico que desafía al autoritarismo del estado cubano, cada vez más expuesto mediante una directa en una red social.

Estas realidades, a su vez, pudieron ser denominadores comunes para otras comunidades donde el estallido social tuvo altos niveles de participación popular. Desde la implementación de la «Tarea ordenamiento», se fueron produciendo una serie de sucesos que apuntaban a la explosión de la desobediencia civil: el alza desmedida de precios y la inflación; la ofensiva contra «los coleros» y el sector privado; el desabastecimiento y el aumento de tiendas en monedas libremente convertibles, en detrimento de la oferta en pesos cubanos; la prohibición de depositar en dólares físicos en las unidades bancarias.

Los efectos de las medidas anteriores coincidieron con la crisis de la pandemia y su insuficiente gestión gubernamental, de modo que estas problemáticas se convertían en combustible en un granero cada vez más repleto de heno. Solo era cuestión de una chispa para que estallara el incendio. Ese momento llegó en San Antonio de los Baños la mañana del domingo 11 de julio.

Problemas acumulados

Nacido en el siglo XIX, a lo largo de su historia La Güinera ha presentado una serie de problemáticas sociales nunca resueltas que se agudizaron con la crisis de los noventa. La dinámica de extensión del estallido social apunta a que surgió en un sector intermedio de la calle Agramonte —caracterizada por su precariedad económica—, y los manifestantes se desplazaron hacia el final de esta vía, donde se ubican los mayores niveles de pobreza, para luego dirigirse hacia la zona del Capri. Este esquema, que se repite en la fisonomía del 11J, nos conduce a uno de los ejes del estallido: la precarización de la vida cotidiana en el país, visualizada en el aumento abrupto de la pobreza.

Lugar donde empezaron las protestas en la comunidad de La Güinera (Foto: María Lucía Expósito)

La pobreza existente en el barrio indica dificultades persistentes a lo largo del siglo XX, que se han venido agudizando en el XXI. El primer elemento confirmatorio se basa en el deterioro del fondo habitacional. Esta situación responde a diversas causas: los bajos ingresos familiares (varios casos de madres solteras), afectaciones parciales por causa de los huracanes, dependencia del mercado laboral informal o derrumbes producto a la temporalidad de los materiales empleados en las edificaciones.

Las viviendas de los detenidos y sus familiares, en un setenta por ciento de los casos observados, presentan una estructura similar: cubiertas de asbesto cemento o zinc con afectaciones parciales, o procesos constructivos inconclusos. El espacio físico de los inmuebles, en el ochenta por ciento de las familias visitadas, no excede las cuatro habitaciones (generalmente sala-comedor, cocina, baño pequeño y un dormitorio colectivo). Además, la generalidad de los hogares estudiados son de numerosos miembros para los estándares cubanos, lo que los ha llevado a compartimentar las viviendas o a que convivan varias generaciones en las mismas.

La estructura familiar tiene particularidades. Uno de los modelos que más se repite se basa en la prevalencia de la autoridad materna como figura coordinadora del hogar (aunque esta aproximación se realiza después de las detenciones de sus hijos en los meses de julio y agosto pasados). Tal situación tiene su origen en el alto índice de divorcios en la comunidad, o en la ausencia paterna por diferentes motivos, lo cual ha obligado a las madres a capitalizar el sostén familiar.

Otra característica de la comunidad es su alto índice de migración interna, proveniente sobre todo de las provincias orientales. Personas procedentes de provincias como Guantánamo y Santiago de Cuba se han establecido en los últimos sesenta años, pero con mayor intensidad desde la crisis de los noventa.

En estas migraciones, los individuos han vivido un complejo proceso de acogida e incorporación a la sociedad. La primera dificultad que enfrentan es el acceso a la vivienda. Este puede lograrse mediante la adquisición o la ocupación ilegal de un terreno para la fabricación de una casa —que en reiteradas ocasiones no posee los estándares mínimos para acoger a sus familias—, o mediante el alquiler de un inmueble.

Antes del estallido social, esta situación de vulnerabilidad era aún más grave, dada la imposibilidad de acceder a la canasta básica normada por no tener legalizado un domicilio reconocido que garantizara la consiguiente Libreta de abastecimiento, lo que complejizó la precariedad luego del advenimiento de la referida «Tarea ordenamiento» y el panorama de hiperinflación.

La primera dificultad que enfrentan quienes migran desde la región oriental del país, es el acceso a la vivienda. (Foto: María Lucía Expósito)

La cuestión de la oferta de empleo y la informalidad del mercado laboral resultan terreno escabroso, pues se han detectado redes económicas informales en todas las esferas de la vida cotidiana de la comunidad. Este es un fenómeno de larga data en el barrio que persiste desde inicios del siglo XXI y provoca que varios de los detenidos del 11J sean declarados como «desocupados» por las autoridades. En cambio, la realidad simbólica y antropológica del barrio es otra, ya que para su entorno cultural, ellos son «luchadores», lo que se traduce en personas que han sobrevivido en medio de las ondulaciones económicas y las sucesivas crisis que ha sufrido el país.

En ciertos casos, los manifestantes se empleaban en el sector estatal de la economía, y su participación en la protesta del 12 de julio responde a la precarización de su vida cotidiana y a motivos personales aún por investigar.

Respecto al acceso a la educación en el barrio, un importante núcleo de jóvenes posee niveles de escolarización que oscilan entre 9no grado, técnico medio o el duodécimo grado; siendo más difícil hallar matriculados en la educación superior. Esta realidad responde a que los ciudadanos tuvieron que lidiar con panoramas familiares difíciles y situaciones de vulnerabilidad económica que los obligaron a iniciar un camino en el sector informal de la economía, para lo cual abandonaron el sistema de enseñanza.

En la comunidad existen profundos problemas socioeconómicos no resueltos o cosmetizados. (Foto: María Lucía Expósito)

Un elemento persistente en la vida cotidiana de la comunidad es la desconfianza en las instituciones públicas y los poderes del estado. Varias familias de las visitadas habían acudido a las autoridades correspondientes para hacer notar la precariedad de su situación económica, sin que recibieran la atención debida o un acompañamiento real. Así, un importante grupo de los manifestantes que aún permanecen detenidos vivía bajo el umbral de pobreza o en situaciones de precariedad económica, por lo cual su participación en el estallido estuvo atravesada por dos elementos: el descontento ante el abandono institucional y la necesidad de cambios urgentes en su realidad.

Entender lo que sucedió en La Güinera el 12 de julio requiere un análisis más profundo. Este texto solo puede esbozar algunas ideas y observaciones del entorno. Falta mucho camino investigativo para comprender la situación de vulnerabilidad y precarización de la vida en este barrio. Sin embargo, sí puede afirmarse que el panorama se agudiza mientras la comunidad tenga más de cien presos políticos y diversas situaciones socioeconómicas no resueltas o cosmetizadas. El próximo estallido puede estar al doblar de la esquina, y bien pudiera ser la ciudadanía de La Güinera la llama que prenda el granero esta vez.

***

Este texto es parte del proyecto «Desigualdad, pobreza y sectores vulnerables en Cuba». Puede participar en él, enviándonos recomendaciones, testimonios, comentarios, al  correo jovencuba@gmail.com, con el asunto «Proyecto – desigualdad».

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7 comentarios

mepiamo 7 marzo 2022 - 6:55 AM
Todo esto debe ser visto en el contexto de la crisis económica que Cuba atraviesa desde 1959. El Socialismo es una crisis económica en sí mismo, que se agudiza con su destrucción paulatina de la economía y el abandono del patrimonio recibido del sistema anterior. Cierto que hay un embargo económico que se sostiene para conveniencia de los gobernantes , a quienes da pie para tener el país en un estado de guerra permanente. Aunque el intento de apertura por parte de Obama ha sido criticado por muchos, éste demostró que al gobierno de Cuba, USA le conviene más como enemigo que como amigo y es por ello que cualquier intento de acercamiento por parte de USA será siempre rechazado. Cuba continuará retrocediendo más, cuanto más dure ese régimen continuista-inmobilista en el poder. En el fondo del abismo veo las hambrunas de China y Corea del Norte.
José Gabriel Barrenechea 7 marzo 2022 - 8:49 AM
Excelente trabajo.
Manuel Figueredo 7 marzo 2022 - 9:53 AM
Ya no pueden tapar el sol con un dedo. La vida paupérrima a la que no está acostumbrado el pueblo de CUBA se hace cada día más evidente. Un estallido social puede producirse en cualquier ciudad sobre todo en las capitales de provincias, pero también en ciudades como Palma Soriano, Mayari, Manzanillo y menciono estas porque pertenecen a la región oriental donde se agudiza, aún más, la precariedad y hasta la represión. La emigración no deja de ser un problema candente, se deja atrás, todo lo que tenga que dejarse, el problema es salir del infierno donde se vive.El pueblo está cansado de las promesas, de los sermones políticos. Sesenta y pico de años han servido para demostrar que la teoría no funciona con la práctica. Es cierto, puede producirse un estallido cuándo menos lo pensemos, pero estará ahí y vendrá para quedarse, ya nada ni nadie lo podrá parar. El soberano pueblo no aguanta más.
Eva 7 marzo 2022 - 1:07 PM
Y el cínico DC diciendo que -les querían robar el barrio -caminando con su batallón de escoltas parásitos por las calles vigiladas de la Güinera, acompañado de una santera hipócrita Si no quiere que le roben el barrio, por qué no permuta con alguno de ellos? con la familia del joven que asesinaron por la espalda? O mejor por qué no regresa a Placetas? Esas mansiones que ellos se reparten no les pertenecen!, sus dueños fueron familias decentes que obligaron a irse de Cuba haciéndoles inventario hasta de la ropa interior Otro 11J, 12, 13 se cocina en la sangre hirviendo de cada familia abusada por ajustes indecentes y manipulacion sucia de la verdad y de las leyes , simple por falta de justicia real. Ese día llegará y no les quedará tiempo para escapar a esa banda de criminales que tienen sometido el decoro y la honradez de todo un pueblo . Cuando el pueblo( que no tiene nada que perder porque nada material tiene y en lo espiritual ya no aguantan más la criminal miseria impuesta) se lance a las calles no será con las manos alzadas exigiendo cambio de gobierno por voto directo y secreto , pidiendo Libertad, pidiendo fin de los privilegios de los corruptos incompetentes. Ninguno de los alzados tiene algo valioso que perder y si Mucho por ganar el día que esos incapaces sean expulsados de un poder que no se ganaron con virtudes y moral
Sanson 7 marzo 2022 - 2:36 PM
En los videos que se han puesto en la red se ve como Ucrania se va pareciendo cada vez mas a Cuba. Calles llenas de escombros y derrumbes. Si los rusos , Dios no lo quiera, se apoderan del pais sera una copia fiel de la Isla en lo material y en lo social , o sea , exiliados construyendo su futuro en los paises que les brinden una mano y pobladores empobrecidos y con caras de amargura en lo que quede del pais.
Manuel* 7 marzo 2022 - 3:54 PM
Hablando de otra cosa: en el listado oficial de países hostiles a Rusia, el ministerio de exteriores ruso ha incluido a Taiwan, como si fuese un país distinto de China: https://twitter.com/Liveuamap/status/1500788115656617987?s=20&t=L_vLcT-Mp_NK-N2Y5LE_mw
 Por mucho menos que eso algún presidente de multinacional tuvo que pedir disculpas públicas.
MBS 9 marzo 2022 - 9:18 AM
La situación de la Guinera es semejante a la de San Isidro y a la de muchos otros lugares del país, cómo esperan que reaccionen los que allí viven. Justifican la reacción de Rusia frente a su vecina Ucrania,"Rusia tiene que defenderse", porque no justifican la del pueblo que reclama una vida mejor a los enriquecidos individuos que desgobiernan.

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