El asesinato de Mella


Por Yndamiro Restano

El asesinato de Julio Antonio Mella no ha sido esclarecido y se mantiene en un enigma. Los estalinistas dicen que Gerardo Machado ordenó que le mataran y otros revolucionarios de la izquierda no estalinista sostienen que el líder estudiantil cubano, cayó asesinado por las balas homicidas de Vittorio Vidali: un italiano que pertenecía a un aparato criminal organizado por Stalin para matar, secuestrar y torturar herejes. Lo cierto es que Vidali era un dogmático y un asesino, que además era amante de Tina Modotti antes del asesinato de Mella y posteriormente al crimen, siguió su relacionamiento pasional con ella. Por supuesto, en vida de Mella formaban un triángulo amoroso. Tal vez, Tina fue enviada para espiar a Mella y se enamoró finalmente del singular luchador revolucionario. Esto podía haber sucedido perfectamente: Tina, atrapada en el dogmatismo ideológico estalinista y en el odio a la burguesía, vivía un conflicto interior verdaderamente dramático. Por un lado, le temía y obedecía a Vidali,pero en el fondo le despreciaba porque era un asesino enloquecido por una ideología y a su vez, posiblemente, sentía admiración por Mella, quien era un revolucionario creador, que poseía vigorosas raíces humanistas por su conocimiento de la filosofía martiana y su formación universitaria.

De cualquier manera, Vidali y su banda de criminales a las ordenes de Stalin, asesinaron a Andreus Nin, marxista revolucionario español; a Trotsky, fundador de la extinta Unión Soviética. Recordemos a Ramón Mercader, el asesino de Trotsky, otra copia de Vidali: experto, también, en propinar el golpe fulminante por la nuca. En fin, muchos herejes del stalinismo fueron asesinados o neutralizados por medio de la amenaza o la tortura. Además, el estalinismo no solamente silenció a sangre y fuego a los herejes de manera individual sino que arrasó sin escrúpulos con los intentos revolucionarios de naciones enteras como fue el caso de Hungría. Pues, Stalin murió, pero los estalinistas continuaron sosteniendo y haciendo funcionar su aparato criminal de poder. No olvidemos cuando, los herederos del implacable georgiano, aplastaron el intento checo de alcanzar un socialismo con rostro humano, bajo el paso temible y arrollador de sus tanques, que representaban un socialismo con mueca de hierro.

Siguiendo esta misma historia, de la cacería de brujas de Stalin y del estalinismo y sus criminales contra los herejes marxistas y contra los trotskistas y por supuesto, contra los anarquistas; encontramos a Sandalio Junco: dirigente obrero, compañero inseparable de Mella, quienes visitaron juntos la exURSS y regresaron convertidos en herejes del socialismo de cuartel que imperaba en la patria de TolstoySandalio fue asesinado en Sancti Spiritus por un comando estalinista el 8 de mayo de 1942, cuando el lider negro esperaba su turno para hablar en un aniversario del asesinato de Toni Guiteras. Charles Simeón, quien se encontraba junto a Sandalio logró escapar con vida de aquel atentado terrorista. Los asesinos no fueron juzgados porque Fulgencio Batista y los comunistas estalinistas habían llegado al poder, unidos en la Alianza Socialista Democrática y el caso fue archivado. Más tarde cuando el líder del Partido Auténtico, Ramón Grau San Martí,fue elegido presidente de la República, el asesino de Sandalio fue juzgado y condenado. La despedida de duelo de Sandalio Junco estuvo a Cargo de Eduardo Chibás. Según, algunos revolucionarios de la izquierda no estalinista, quien despidió el duelo de Julio Antonio Mella, en México,fue su compañero, Sandalio Junco.

En resumen y la enseñanza histórica que yo saco de toda esta historia trágica y lamentable, es la siguiente:

Si Mella fue asesinado por los estalinistas o por Machado,es decir, el problema de la culpabilidad no es lo fundamental en esta narración histórica. Obviamente, la forma y el contenido de los hechos son inseparables y desde el punto de vista de la investigación histórica, la conexión de los criminales con otras áreas de la realidad, incluyendo, por supuesto, la simbólica tiene una importancia innegable. Me refiero al mundo sociológico, psicológico, jurídico, axiológico; incluso, cultural, como contexto dinámico del crimen, Sin embargo, el contenido, el exámen crítico universal a nivel filosófico nos demuestra que los estalinistas y los machadistas eran la misma cosa. Tanto es así, que después, llegaron al poder en estrecha alianza, los estalinistas y Batista, quien era también un payaso siniestro de su ambición de poder igual que Machado. Lo importante de esta historia trágica para la nación cubana, es que Julio Antonio Mella cayó asesinado por un arma empuñada por la mentalidad autoritaria. El nombre del asesino de Mella y de muchos otros mártires de la libertad es ese: Mentalidad Autoritaria. Si fue la soberbia de Machado que aferrado al poder llegó a ser capaz de cometer ese y otros actos de barbarie o si fue el dogmatismo de los estalinistas que bloqueados por una ideología perdieron el sentido humano de la vida: Es importante dentro de nuestro examen crítico de la historia de nuestro país. Sin embargo, la clave del análisis es la entraña criminal de la personalidad autoritaria, que incluso puede fabricar un mundo totalitario, que conlleve la muerte del ser humano como sujeto histórico creador. La Mentalidad Autoritaria persigue la muerte espiritual del ser humano, que, por el contrario, merece un destino mejor: más libre y más justo.

Y ese presente y ese porvenir sólo lo conseguiremos, examinándonos a nosotros mismos y venciendo nuestra propia mentalidad autoritaria: para poder vivir una vida guiada por la conciencia. La Mentalidad Autoritaria nace del miedo y su soberbia, resentimiento y falta de escrúpulos, se legítiman, a partir de tres falacias:

Si no reprimo sobreviene el caos, es decir, el orden y la tranquilidad social emanan del poder. El Otro para el poder siempre es un enemigo, que viene a complicar las cosas.La fabricación de un enemigo es la coartada más astuta de todo poder.

Si no reprimo se derrumba mi verdad absoluta, que tiene que ser aceptada como dogma por toda la inteligencia social. Pues. La verdad del poder constituye la imagen falsa de la realidad, en la que todos los súbditos de manera ciega, tienen que creer.

La tercera falacia es: El fin justifica los medios.

Cuando es precisamente al revés: Los medios son los que justifican el fin.

Estas tres falacias fabricadas por los intelectuales al servicio de la personalidad autoritaria en el poder: en fin, por el poder autoritario, para vigilar, castigar y asesinar con legitimidad; parten de la necesidad de reprimir para garantizar la paz social y marchar hacía una supuesta salvación de los mismos reprimidos. Por supuesto, la maquinaria y el aparato de dominación que derivan estructuralmente de estas tres falacias, llevan siempre al ser humano, justamente,al lado contrario de sus ingenuas creencias ideológicas y son las que han impedido la construcción de un mundo verdaderamente libre.