¡Fidel!


Por: Antonio Tang Báez (Tony)

A finales del mes de Julio del 2006, me encontraba en la bella ciudad de Paris, un increíble calor convertía a la capital francesa, en un baño de vapor, pero para mi esposa Anne, quien acababa de convertirse en asociada y propietaria de la firma de arquitectos donde trabaja, las altas temperaturas, eran solo un buen pretexto para beber champagne, así de pronto… la noticia llego una mañana, Fidel Castro, el líder comunista cubano, delegaba sus funciones como Jefe de Estado, por primera vez se pensaba en una Cuba sin Fidel.

Hoy, en el 2011, el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) comenzara en solo unas semanas, la posibilidad de ver a Fidel Castro reemplazado como Primer Secretario del PCC, es noticia que circula por el Mundo, sin importar, cualquiera que sea la posición política de la persona que la lea. Está claro que una era en la historia de Cuba llega a su fin, la figura de Fidel Castro, ha sido la que ha dominado el panorama político criollo por más de cinco décadas, para bien, o para mal de muchos, es alguien con quién se puede o no haber coincidido, pero jamás pudo ser ignorado. Sabemos que el PCC en Cuba ha sido y es solo algo simbólico, de ahí el significado que tendría la salida del ex gobernante cubano.

Cuba, a diferencia de otros países del otrora “campo socialista”, nunca se dirigió en estos 53 años de manera colegiada, ni el partido en si genero ideas propias, solo fue la “caja de resonancia” de las instrucciones, ideas y deseos del máximo líder. Desde los fracasados planes económicos (todos), las alianzas políticas, las guerras africanas hasta el apoyo a grupos subversivos, salieron siempre de su cerebro. Todavía hoy, retirado de sus posiciones gubernamentales, nada se hace en el país sin consultársele, según ha expresado su propio hermano. Cuando se construyen sistemas sobre la base del pensamiento de una sola persona, los mismos quedan “acéfalos” cuando dicha persona deja de estar presente. Sé que algunos me responderán diciendo la frase de “los hombres mueren, el partido es inmortal”, todo eso es para las graderías, se dé importantes figuras de ese sistema, precisamente los históricos más incondicionales al caudillo, que se llenaron la boca siempre para decir que ellos eran fidelistas y que si Fidel un día mandaba a destruir el comunismo ellos lo harían con gusto. Ese fue el verdadero primer círculo de hombres de confianza del comandante Castro. Lo demás; el partido, la asamblea nacional y las demás organizaciones, estaban solo para cumplir sus orientaciones, no saben funcionar de otra forma.

El segundo secretario del partido, hombre más organizado y pragmático que su hermano, tuvo la oportunidad de dejar organizada una transición coherente. Lamentablemente, los hechos hasta el día de hoy nos muestran que eso no sucederá, para desgracia de Cuba. Sin lugar a duda, los años inmediatos serán bien complejos para todos los cubanos, sea cual sea la posición que tengan dentro del sistema.

En La Joven Cuba Blog, siempre que se habla de mi persona, se me recuerda mi supuesta participación, en un plan de atentado contra el líder cubano, esta leyenda difundida por el Ministerio del Interior de Cuba (MININT), y repetida por varios periodistas oficialistas, carece de veracidad, y es parte de las leyendas entretejidas alrededor de la figura de Fidel Castro. Sin embargo, hay una historia real que sucedió hace 31 años y que jamás se ha mencionado, pero todo es secreto hasta un día.

El 26 de Julio de 1980, el líder cubano Fidel Castro, presidio el Acto Central Nacional por el aniversario XXVII del asalto al cuartel Moncada, efectuado en la ciudad de Ciego de Ávila, el día anterior en los preparativos del acto, las flores que los pioneros le entregarían al jefe de la Revolución Cubana, le fueron entregadas al Jefe de Recursos Humanos del MINSAP, José Luis Inzua de la Cruz (años después se le entregarían los grados de teniente del MININT), José, era alérgico a las flores, por lo tanto se las entregó al Jefe de Fuerza Trabajo y Salarios del MINSAP (Antonio Tang Báez), quien tenía una oficina con aire acondicionado, para que tuviera el ramo de rosas al fresco, hasta que viniera la seguridad a buscarlas, al mismo tiempo, se le comunicaba a Tony, la orden de dirigir el batallón de la Cruz Roja, pues el director de la misma (Cruz Roja) estaría en el primer anillo de seguridad con un equipo especial.

Fidel Castro, hablo ese día bajo un sol radiante, en el segundo anillo de seguridad alrededor de la tribuna, al frente del batallón de la Cruz Roja, dirigiendo la evacuación de los que se desmayaban por el calor, y acompañado por la bella cubana que sería su primera esposa (técnica dental), se encontraba Antonio Tang Báez (Tony), esa fue la única vez que estuve cerca del líder cubano, y mi misión consistió en atender al pueblo congregado alrededor de la tribuna, esta es una historia real y verdadera, el resto es pura leyenda.

 

Anne

Antonio