¡Dos Mundos!. Respuesta a Osmany Sánchez (Tatu)


Por: Antonio Tang Báez (Tony)

Nuestro amigo Osmany Sánchez (Tatu), nos suelta de vez en cuando, cuando los argumentos se acaban y hay que decir algo, “el capitalismo que llegaría a Cuba, no es el de Canadá o Suecia, es el de la América Latina”, y retóricamente nos pregunta ¿eso es lo que quieren para Cuba, los que viven afuera? Esto me ha hecho recordar mis visitas a la Republica Checa y Nicaragua en años recientes.

Cuando llegue a Gander, Terranova, Canadá en 1981, mi primera novia, fue una refugiada Checa de solo 19 años, fuimos felices, ella decidió, irse a vivir a Vancouver, yo preferí estudiar inglés en Saint Johns. Dos años después, ella volvió a Praga, pues no se adaptó al modo de vida Canadiense, nos carteamos y le prometí que algún día yo iría a Praga. 20 años después llegue a la hermosa ciudad checa, los comunistas habían sido barridos por el pueblo checo, mi ex novia ya no vivía en el piso aquel que yo tenía como única referencia de ella y los vecinos no sabían de ella, pero pude descubrir un mundo en movimiento. La democracia había abierto las puertas a toda una juventud, la belleza de la Europa del este se puede encerrar en una marcha por la capital Checa, la pujanza económica se hace sentir en todas las esferas de la vida en esa pequeña república, solo 10 años de democracia, con economía de mercado y el país se encontraba en pleno crecimiento y desarrollo político,  social y económico. En mi opinión, un buen ejemplo a seguir en cualquier país del mundo.

Nicaragua y su revolución sandinista, que llego al poder el 19 de Julio de 1979, pasara a la historia como el último enfrentamiento entre el bloque comunista, liderado por la URSS y los “contra” financiados por los EEUU, en América Latina. Los cubanos no solo entrenaron, financiaron, armaron y lucharon junto a los sandinistas para derrocar la dictadura de Somoza, sino que luego asesoraron  y ayudaron, al sector marxista del sandinismo, a construir un sistema que fue una copia fiel al carbón de lo que era Cuba. La lucha contra Somoza aglutino a la mayoría de los sectores de la sociedad nicaragüense, como sucedió también en Cuba en los años 50 pero finalmente  un grupo se hizo en control de todo el gobierno. El paulatino derrumbe económico de la antigua URSS en los 80, la presión de la guerra de los “contras” y el desastre económico del propio gobierno Sandinista, los obligo a crear un espacio democrático, no sin antes apoderarse de propiedades y riquezas en lo que comúnmente se conoce como “la piñata”. No obstante, una apertura democrática no garantiza por sí misma la prosperidad, sino se reconstruyen las estructuras (económicas, judiciales, políticas, etc.) que necesita un país para poderse desarrollar. No hay que ser sabios, lo que hay que tener es solo sentido común; ¿qué países de América Latina han podido crecer en los últimos 30 años?, ¿qué países de América Latina han reducido, paulatinamente, sus niveles de pobreza?, ¿qué países de América Latina han reducido los niveles de corrupción? Una simple lectura de los indicadores económicos y sociales nos darán los resultados, la lista la encabeza Chile pero hay otros más. Entonces amigo mío, a esos son los que hay que seguir y  esos son los que hay que imitar. Saliendo de nuestro continente, te invito también a revisar que era y que es hoy en día una pequeña isla en el medio del pacifico, como es Singapur. Que hizo ese pueblo que no tenía nada para construir una de las economías más prosperas del planeta con la satisfacción plena de la mayoría de sus habitantes en solo 50 años, más o menos la misma cantidad de tiempo que llevan en el poder en Cuba un mismo grupo de personas.

En plena democracia, visite a Nicaragua, y por primera vez en mi vida, confronte la miseria total de un pueblo, el magnífico lago de Managua o  Xolotlán,  a pesar de su belleza está totalmente lleno de polución, la basura inunda las calles y carreteras de Nicaragua, a solo una cuadra de la Embajada de los EEUU en Managua, pude ver a los vecinos quemando la basura en inmensa hoguera, niños y niñas, mendigan por todas partes, visitando la ciudad de Granada, Masaya, etc. pude observar la pobreza total de un país centroamericano. El lujo de tener una de las piscinas más grandes del país, en el Barceló Montelimar Beach, donde estuve alojado, contrastaba con el hecho, de que los trabajadores/ras del Hote, no tenían agua potable en los pueblos donde viven,  la economía de mercado no funciona aquí, pero la economía socialista, solo ha servido de trampolín a la riqueza de los líderes sandinistas, mientras el pueblo continua en la misma miseria sin esperanzas.  El sistema democrático y la economía de mercado han probado que funcionan en el mundo, los que han fallado son los pueblos en su instrumentación, deformando los principios de esos sistemas y utilizando solo a su favor lo que les conviene a determinados “lideres” para sus intereses económicos y políticos.

El sistema político Nicaragüense, ha sido un desastre total, llegando al extremo de ver a uno de los hombres más corruptos del planeta,  José Arnoldo Alemán Lacayo (Partido Liberal), unirse a Daniel Ortega (Partido Sandinista y actual Presidente de Nicaragua), para ganar el poder en una alianza digna de una de las más bananeras Repúblicas de Centroamérica. En el plano personal, me siento feliz de haber cooperado en la lucha por la democracia de Nicaragua, aunque los resultados no fueron los previstos en aquellos tiempos de batalla.

Partiendo de mi experiencia personal, considero que Cuba, no tiene por qué seguir el ejemplo poco edificante, de los atrasados y corruptos países de América Latina, con el potencial humano y las características tan peculiares de nuestro pueblo, podemos ser ejemplo de cómo hacer las cosas mejor, y si fuéramos a ver, el ejemplo de los Checos es mucho más edificante, que el de los compañeros Nicaragüenses. Respondiendo tu retorica pregunta Tatú, No, no creo que nadie quiera un capitalismo al estilo latinoamericano en Cuba, nosotros, esperamos algo mucho mejor, viniendo de un pueblo culto y educado como el nuestro.