Corrupción en Cuba: ¿último aviso?


corrupcion

Por: Osmany Sánchez

Lo advertía Esteban Morales hace algún tiempo y luego fue confirmado por la máxima dirección del país, la corrupción es contrarrevolución y le hace mucho daño a nuestro país. Los corruptos además de robar grandes sumas de dinero y apropiarse de bienes materiales designados a la población, provocan un perjuicio mucho mayor al afectar la confianza del pueblo en sus dirigentes.

Son muchos los programas que en la televisión han mostrado a personas corruptas sin embargo la mayoría de las veces se quedaban en la base, el administrador que falsificaba vales o el bodeguero que vendía parte de la mercancía en la bolsa negra. Ojo, esto también es corrupción pero siempre nos quedábamos con la insatisfacción de no ver una muestra de eso que se “habla en la calle” o lo que circula por memorias flash.

El programa Tras la Huella con el caso emitido con el nombre de “Último aviso”, dejó la “blandenguería” a un lado y abordó el tema de la corrupción con seriedad, de frente, y lo hizo con un peso pesado, nada de administradores o bodegueros sino un dirigente de muy alto nivel que según el programa provocó pérdidas de millones de dólares al estado.

No se trataba de un tipo con cara de malo, de alguien que causara repulsión de solo verlo. En este caso, Pedro –ese era su nombre- era una persona amable y sobre todo revolucionario a toda prueba pues a pesar de que uno de sus subordinados desertó con medio millón de peso, fue destituido del cargo y luego asumió la dirección de cuatro empresas importantes para nuestro país.

Pedro justificaba ante los auditores las deficiencias detectadas diciendo que eran tantas las ganas de ingresar dinero para nuestro país que a veces “se pasaban por alto algunos detalles”. Esto es novedoso, jamás un corrupto había dicho antes en la televisión que era revolucionario. Hasta ahora el malo era malo y se acabó, de eso no quedaba dudas.

El programa me gustó, ojalá sea este el primero de un nuevo estilo de hacer televisión y quizás un domingo de esto nos encontremos con un policía corrupto, eso lejos de afectar, lo que lograría es hacer más creíble nuestra televisión. Pero hay algunas cosas en las que creo que se deben mejorar. Algunos dirán que me empecino en verles las manchas al sol pero no es así, lo que quiero es que se hagan mejor las cosas.

Vamos por partes. La policía comienza las investigaciones porque llegan algunos anónimos, uno de ellos de un núcleo zonal del Partido Comunista de Cuba (PCC), eso es bueno porque muestra el papel del PCC pero ahí me queda la primera duda: ¿Y qué hizo el núcleo del PCC de Pedro? No lo dicen pero dudo que Pedro, su asesor jurídico y el resto de los implicados –corruptos también- no hayan sido militantes del PCC.

Hay una realidad, no siempre se conoce cómo viven quiénes trabajan contigo, yo mismo no conozco cómo viven varias de las personas de mi núcleo del PCC pero es que en una de las escenas uno de los personajes le dice a Pedro que se cuide que le van a hacer una auditoría y Pedro mira para el lado y le responde ¿Qué me puede pasar? ¿Te has fijado quiénes están en mi fiesta? En la fiesta había todo tipo de bebida, cualquier cantidad de comida y hasta camareros con uniforme, y todo eso en su casa.

A mí como militante me consta que el PCC sí está en una lucha a muerte contra la corrupción y las ilegalidades, pero si la televisión no lo muestra entonces se pierde una excelente vía para que todo el mundo vea lo que se hace. No podemos obviar que al partido como guía de la sociedad le corresponde hacerse creíble ante ella y en esto es determinante el poder de los medios. No es solo serlo sino parecerlo, como la mujer del César.

Los mayores resultados de la actualización de nuestro modelo económico radican en la eficiencia de las empresas estatales socialistas y en esto es esencial el papel de los empresarios. Los trabajadores deben tener un papel protagónico en la designación de esos dirigentes y ser parte del mecanismo de control que evite los casos de corrupción. Siempre he pensado que antes de que alguien asuma un puesto de dirección debe realizar una declaración de bienes y luego cuando cumpla su tarea se le debe hacer una comprobación. Los que se nieguen a hacer eso, son los que piensan en asumir el cargo con ánimo de lucro pues el que no la debe no la teme.

Desde hace un tiempo hay un frase fija en la portada del periódico Granma que dice textualmente, “Donde empieza el deber termina la amistad”, además de eso en los últimos meses han estado apareciendo artículos en la prensa nacional donde se habla del fenómeno de la corrupción en países con modelos parecidos al nuestro como Vietnam y China y las enérgicas medidas que se toman en esos casos. La corrupción hay que erradicarla de nuestra sociedad. Espero que la decisión de abordar en nuestra televisión ese tema de la forma en la que lo hizo el programa Tras la huella, sea en verdad un “Último aviso”.