Lecciones sobre bloguear en Cuba


Por: Roberto Peralo (La Joven Cuba)

Hace algunos meses que vengo intercambiando correspondencia con un amigo, sobre el fenómeno de los blogs en la sociedad cubana y la influencia que ejercen estos en la conciencia social de todos los que de una forma u otra tienen acceso directa o indirectamente en el debate ideológico que se está generando en las redes sociales.

Releyendo las opiniones de este amigo cuyo nombre me reservaré y al cual le gusta nombrarse Liborio en el Paraíso, puedo asegurarles que constituyen una clase magistral sobre las variables que influyen en este fenómeno y su interrelación. Sería un egoísta sino comparto con el resto de la comunidad bloguera estas opiniones, aunque están escrita en forma de intercambio personal sobre nuestra experiencia de administrar el Blog de La Joven Cuba, creo que puede servir como elementos ha tener en cuenta para todos los blogueros con auténticos sentimientos revolucionarios:

Liborio en el Paraíso

Ustedes se decidieron a escribir un blog con una característica peculiar: la posibilidad de abrir un foro con una visión amplia, donde cupieran todas las ideas y se debatiera en completa libertad. Se la jugaron duro, pues el terreno está entre dos visiones bien polarizadas, en situaciones prácticas muy distintas. Fue una idea audaz y riesgosa. Conste que no la critico, simplemente hago la observación de que es un empeño que se las trae. Veamos:

Por un lado estamos los que ocupamos la trinchera de la Revolución; trinchera que se ha hecho bastante compleja tras la debacle que representó el socialismo real (como si no lo hubiera sido suficiente sin eso). En ella se mezclan hábitos que nos han servido para preservarnos en todos estos años, reflejos creados por la mentalidad de plaza sitiada que todos conocemos, intereses que se han atrincherado dentro de esas prácticas para defender algún espacio escamoteado a la sociedad. Eso crea una estructura con la que hay que lidiar para desarrollar una idea como la de ustedes.

En la otra acera los que siempre han reinado en el espacio en que ustedes piensan desarrollar su blog; espacio en que han campeado por sus respetos en virtud de su capacidad tecnológica, de su conectividad, de la posesión del discurso hegemónico, de los privilegios que les ofrece la sociedad de consumo en la que viven. Es natural que ellos reaccionen tratando de defender ese privilegio, y lo harán sometiéndoles a hostigamiento, tanteándolos para que cometan un error, retándolos a que enfrenten al gobierno, tratando de definir qué prioridades resultan de las discusiones que en el blog se originan, o sencillamente saboteando el blog. No se hagan ilusiones sobre algo: quienes se ocultan tras kalida jelnandez, o Reinaldo, o yo_era_callate, o Sanson, o Mercedes, –para poner algunos ejemplos- no tienen ningún interés en intercambiar ideas con ustedes. Si se diera la reconquista a que aspiran aplaudirían a los Posada Carriles que surjan mientras se dedican a sus tareas de “limpieza”, que de seguro durarán más de tres días.

En medio de esas dos trincheras está la idea de que se pueda crear un espacio de discusión entre ambas. Bueno, no les voy a hacer una disertación de cuál ha sido la experiencia precisamente a ustedes. Por lo que he visto, del otro lado se pueden contar con media mano los que realmente tienen algún interés en intercambiar civilizadamente. Uno puede adivinar un grado de concertación en que todos los trucos de la guerra sicológica se ponen al servicio de echar a perder el blog. Para decirlo en plata, les han caído en turba. Ellos sencillamente se han aprovechado del propio concepto del blog, que les ha creado un espacio. Frente a ellos un puñado de personas que puede acceder y tomarse un tiempecito para presentar la cara de la verdadera patria. Sin dudas ha sido una heroicidad de ustedes, y a decir verdad, con tal desventaja material, no hemos quedado mal parados que digamos.

La Joven Cuba está sencillamente pasando por el aprendizaje inicial que toca a cualquier idea revolucionaria: Enfrenta retos gigantescos, generalmente se adelanta al tiempo en que las posibilidades, en teoría, la harían “racionalmente” viable, y se ejecuta en las más difíciles condiciones. Por otra parte es precursora. Es una trinchera que tarde o temprano habremos de ocupar si queremos ganar en la confrontación de ideas con el enemigo. No es un espacio que podemos entregar sin combate. Tal vez lo que habría que redefinir es las características del tipo de combate que podemos aceptar en las condiciones actuales. Cuando los cubanos tengamos un acceso medianamente normal a la red, la blogosfera cubana –la de verdad- se tragará a toda esa morralla. No es por gusto que el gobierno norteamericano nos niegue la conexión.

Y a todo esto se une la compleja época cubana. Estamos pasando de una etapa en que la gente hizo una revolución y confió en ella por fe, a otra en que los que la heredaremos exigimos explicaciones. Para nuestros padres, por razones muy válidas que harían este escrito demasiado largo, la confianza en los dirigentes de la revolución no admitía interrogantes. Para sus hijos y nietos, también por razones validas, la legitimidad del sistema descansará más en la confianza en las instituciones.

Aquí viene otro elemento importante: Se trata de un blog, que es una realidad virtual. La “verdad verdadera” está en las calles de Cuba. Por mi propia experiencia me he dado cuenta de que un blog es absorbente, de que se hace un poco adictivo, y me pregunto hasta qué punto el intercambio de criterios en ese espacio virtual, donde participa un poderoso grupito que quiere imponer cierta agenda estrecha, pudiera terminar por modificar nuestra percepción de la realidad, y de lo que el cubano da por prioritario. Esto se complica más cuando esa realidad es compleja, llena de limitaciones concretas que se yuxtaponen en cierta medida con los intereses que los adversarios quieren imponernos como objeto de crítica.

Desde luego no creo que debas de limitarte si quieres hacer un ejercicio honesto de la crítica. Eso no quiere decir que no se deba de escoger el lenguaje, que es después de todo un medio de hacer más efectivo el mensaje. De ahí a autocensurarte va un tramo. Otra cosa es la utilización de los elementos con que se construye el mensaje, cuya búsqueda pudiera ser más laboriosa y por ende más efectiva. No es lo mismo fajarse porque no te dicen lo que pasa con un proyecto de inversión económica que hacer un post sobre el secretismo, y exponer en él cuatro o cinco ejemplos de cosas que el cubano de a pie quisiera explicarse, abordándolos en profundidad.

Lo cual me lleva a la percepción de la realidad sobre la que se hace la crítica. Como te dije antes, hay que evitar que las discusiones del blog se conviertan en referente, o que de algún modo influyan en esa percepción de modo que se distorsione. Ustedes tienen una masa de estudiantes de quienes pueden obtener esa información de manera espontánea y directa. Viven en un barrio donde interactúan con toda clase de personas. En fin, están en capacidad de determinar hasta qué punto la retroalimentación que están recibiendo del blog les puede estar distorsionando la visión de las cosas. Al fin y al cabo la opinión es sólo reflejo. Hay que acercarlo lo más posible al mundo real que deseamos transformar.

En cuanto al propio blog yo les sugeriría replantearse algunas de sus características. Intentar un dialogo abierto con toda la crápula que ahora les está fastidiando el blog es como si Fidel hubiera mandado al Che y a Camilo con sendas columnas a occidente el día después del encuentro en Cinco Palmas. No pueden dejarse tantear por lo que piense un puñado de hipócritas, que ni siquiera tienen la honestidad de aceptar que el bloqueo de los Estados Unidos a Cuba es la principal causa de nuestra baja conexión. A ellos no les interesa dialogar, y un dialogo es un proceso de dos. Yo pondría un filtro que sólo deje pasar al que demuestre desear un debate serio, y exponer argumentos. El que se quiera quejar que se queje. El que se quiera ir que se vaya. Hay suficientes personas serias para mantener los comentarios, y no creo que la cantidad de comentarios sea la medida del éxito de un blog. Los administradores del blog son ustedes, y al que no le guste que se haga su propio blog. Ustedes ni siquiera le deben explicaciones a ninguna de esa gente. Ese elemento está rebajando el blog, tanto en contenido como por la cantidad de comentarios que generan sus estupideces. Estamos obviando el axioma de que “si discutes con un imbécil te rebajará a su terreno y allí te derrota”. Ninguna de esa gente tiene la cultura de debatir honestamente que tienen ustedes, ni tiene nada que enseñarles en ese terreno. Mucho menos algo que exigirles.

Tal vez pueden reconsiderar el posteo diario y hacerlo en días alternos. Eso les permitiría un descanso, revisar mejor el blog, una mayor calidad en las cosas que ponen. No pueden convertirse en esclavos del blog. Recuerden que el blog es de ustedes y no a la inversa. Puedo imaginarme lo desgastante que es para ustedes, y no hay ninguna razón de peso para que tengan que obligarse a esa carga de trabajo. Esas condiciones son un impedimento para generar ideas, escribir en condiciones óptimas y tomar las mejores decisiones.

No hay dudas de que enfrentamos momentos complejos. Tú los describes bien cuando expresas tus temores, y yo comparto todos tus argumentos. El paso de la generación histórica a las que siguen no se va a hacer en las mejores circunstancias, y tomará de todos los revolucionarios de corazón actuar con tino, encontrar sabiduría y sortear obstáculos inmensos. En esa lucha jóvenes como ustedes nos son necesarios. En ciertos aspectos los años que se avecinan se pueden parecer a los que siguieron a la muerte de Lenin, con las consecuencias que esto trajo para el socialismo. Ojalá hayamos acumulado suficiente experiencia como sociedad y lo superemos, pero puede que haya que luchar. En cualquier caso hilar fino.

Hasta aquí Liborio en el Paraíso.

Yo creía que bloguear era un juego para utilizar mi tiempo ocioso, a lo mejor en otro lugar si, pero lamentablemente en Cuba no. Como me gustaría poder escribir un día en el blog “quiero que mi suegra desaparezca” y que no salga un titular en la prensa internacional “gobierno castrista insta a jóvenes a masacrar a las madres cubanas”. Yo en lo personal nada tengo en contra de mi suegra, todo lo contrario nos queremos muchísimo, bueno eso es lo que ella me dice.

Es lamentable que esto sea una realidad pero mientra exista presupuestos millonarios para la contrarrevolución con el objetivo de desestabilizar nuestra sociedad, mientras exista el Bloqueo económico, mientras exista Plan Bush. Mientras utilicen blogs para justificar invasiones militares a países soberanos, recordemos el caso de del periodista Británico Hugh Miles y la supuesta masacre al pueblo libio o el caso más reciente la bloguera Amina Arraf Abdallah al-Omari la que nunca de los jamases existió, pero ha servido para convencer a la opinión pública internacional sobre una invasión a Siria, mientra exista imperio, la blogosfera cubana en toda si diversidad será un campo de batalla ideológica.