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Archivos Mensuales: diciembre 2012

Felicidades a los educadores cubanos


22 DE DICIEMBRE DIA DEL EDUCADOR EN LAS TUNAS 

Lo que es y será nuestra sociedad se lo debemos a los ciudadanos que se entregan diariamente a la humana profesión de enseñar. Como dijera nuestro Apóstol:

“Una escuela es una fragua de espíritus; ¡ay de los pueblos sin escuelas! ¡ay de los espíritus sin temple!”

El maestro es ante todo, un modelo de las buenas costumbres, de los buenos hábitos y de buenos valores, donde con amor y cariño, minuto a minuto del día, transmiten su ejemplo, sus convicciones y su patriotismo. Maestro que enseña con su vida misma el sentido de la vida, de la bondad, de la justicia, de la humildad y de la verdad. Ser maestro no es una profesión, es una vocación, es un arte.

Martí nos decía:

“El pueblo más feliz es el que tenga mejor educado a sus hijos, en la instrucción del pensamiento, y en la dirección de los sentimientos. Un pueblo instruido ama el trabajo y sabe sacar provecho de él. Un pueblo virtuoso vive más feliz y más rico que otro lleno de vicios, y se defenderá mejor de todo ataque”.

Los maestros contribuyen con su esfuerzo y dedicación a la construcción de la obra más noble y hermosa que se haya escrito jamás, La Revolución cubana. No olvidar nunca que somos el espejo donde se mirarán cada mañana las nuevas generaciones de cubanos, donde irán llenando de luz y de amor con más fuerza que nunca la hermosa senda por donde transita la vida.

Sirvan estas palabras para felicitar a todos los educadores cubanos en nombre de los administradores del blog La Joven Cuba.

Lecciones sobre bloguear en Cuba


Por: Roberto Peralo (La Joven Cuba)

Hace algunos meses que vengo intercambiando correspondencia con un amigo, sobre el fenómeno de los blogs en la sociedad cubana y la influencia que ejercen estos en la conciencia social de todos los que de una forma u otra tienen acceso directa o indirectamente en el debate ideológico que se está generando en las redes sociales.

Releyendo las opiniones de este amigo cuyo nombre me reservaré y al cual le gusta nombrarse Liborio en el Paraíso, puedo asegurarles que constituyen una clase magistral sobre las variables que influyen en este fenómeno y su interrelación. Sería un egoísta sino comparto con el resto de la comunidad bloguera estas opiniones, aunque están escrita en forma de intercambio personal sobre nuestra experiencia de administrar el Blog de La Joven Cuba, creo que puede servir como elementos ha tener en cuenta para todos los blogueros con auténticos sentimientos revolucionarios:

Liborio en el Paraíso

Ustedes se decidieron a escribir un blog con una característica peculiar: la posibilidad de abrir un foro con una visión amplia, donde cupieran todas las ideas y se debatiera en completa libertad. Se la jugaron duro, pues el terreno está entre dos visiones bien polarizadas, en situaciones prácticas muy distintas. Fue una idea audaz y riesgosa. Conste que no la critico, simplemente hago la observación de que es un empeño que se las trae. Veamos:

Por un lado estamos los que ocupamos la trinchera de la Revolución; trinchera que se ha hecho bastante compleja tras la debacle que representó el socialismo real (como si no lo hubiera sido suficiente sin eso). En ella se mezclan hábitos que nos han servido para preservarnos en todos estos años, reflejos creados por la mentalidad de plaza sitiada que todos conocemos, intereses que se han atrincherado dentro de esas prácticas para defender algún espacio escamoteado a la sociedad. Eso crea una estructura con la que hay que lidiar para desarrollar una idea como la de ustedes.

En la otra acera los que siempre han reinado en el espacio en que ustedes piensan desarrollar su blog; espacio en que han campeado por sus respetos en virtud de su capacidad tecnológica, de su conectividad, de la posesión del discurso hegemónico, de los privilegios que les ofrece la sociedad de consumo en la que viven. Es natural que ellos reaccionen tratando de defender ese privilegio, y lo harán sometiéndoles a hostigamiento, tanteándolos para que cometan un error, retándolos a que enfrenten al gobierno, tratando de definir qué prioridades resultan de las discusiones que en el blog se originan, o sencillamente saboteando el blog. No se hagan ilusiones sobre algo: quienes se ocultan tras kalida jelnandez, o Reinaldo, o yo_era_callate, o Sanson, o Mercedes, –para poner algunos ejemplos- no tienen ningún interés en intercambiar ideas con ustedes. Si se diera la reconquista a que aspiran aplaudirían a los Posada Carriles que surjan mientras se dedican a sus tareas de “limpieza”, que de seguro durarán más de tres días.

En medio de esas dos trincheras está la idea de que se pueda crear un espacio de discusión entre ambas. Bueno, no les voy a hacer una disertación de cuál ha sido la experiencia precisamente a ustedes. Por lo que he visto, del otro lado se pueden contar con media mano los que realmente tienen algún interés en intercambiar civilizadamente. Uno puede adivinar un grado de concertación en que todos los trucos de la guerra sicológica se ponen al servicio de echar a perder el blog. Para decirlo en plata, les han caído en turba. Ellos sencillamente se han aprovechado del propio concepto del blog, que les ha creado un espacio. Frente a ellos un puñado de personas que puede acceder y tomarse un tiempecito para presentar la cara de la verdadera patria. Sin dudas ha sido una heroicidad de ustedes, y a decir verdad, con tal desventaja material, no hemos quedado mal parados que digamos.

La Joven Cuba está sencillamente pasando por el aprendizaje inicial que toca a cualquier idea revolucionaria: Enfrenta retos gigantescos, generalmente se adelanta al tiempo en que las posibilidades, en teoría, la harían “racionalmente” viable, y se ejecuta en las más difíciles condiciones. Por otra parte es precursora. Es una trinchera que tarde o temprano habremos de ocupar si queremos ganar en la confrontación de ideas con el enemigo. No es un espacio que podemos entregar sin combate. Tal vez lo que habría que redefinir es las características del tipo de combate que podemos aceptar en las condiciones actuales. Cuando los cubanos tengamos un acceso medianamente normal a la red, la blogosfera cubana –la de verdad- se tragará a toda esa morralla. No es por gusto que el gobierno norteamericano nos niegue la conexión.

Y a todo esto se une la compleja época cubana. Estamos pasando de una etapa en que la gente hizo una revolución y confió en ella por fe, a otra en que los que la heredaremos exigimos explicaciones. Para nuestros padres, por razones muy válidas que harían este escrito demasiado largo, la confianza en los dirigentes de la revolución no admitía interrogantes. Para sus hijos y nietos, también por razones validas, la legitimidad del sistema descansará más en la confianza en las instituciones.

Aquí viene otro elemento importante: Se trata de un blog, que es una realidad virtual. La “verdad verdadera” está en las calles de Cuba. Por mi propia experiencia me he dado cuenta de que un blog es absorbente, de que se hace un poco adictivo, y me pregunto hasta qué punto el intercambio de criterios en ese espacio virtual, donde participa un poderoso grupito que quiere imponer cierta agenda estrecha, pudiera terminar por modificar nuestra percepción de la realidad, y de lo que el cubano da por prioritario. Esto se complica más cuando esa realidad es compleja, llena de limitaciones concretas que se yuxtaponen en cierta medida con los intereses que los adversarios quieren imponernos como objeto de crítica.

Desde luego no creo que debas de limitarte si quieres hacer un ejercicio honesto de la crítica. Eso no quiere decir que no se deba de escoger el lenguaje, que es después de todo un medio de hacer más efectivo el mensaje. De ahí a autocensurarte va un tramo. Otra cosa es la utilización de los elementos con que se construye el mensaje, cuya búsqueda pudiera ser más laboriosa y por ende más efectiva. No es lo mismo fajarse porque no te dicen lo que pasa con un proyecto de inversión económica que hacer un post sobre el secretismo, y exponer en él cuatro o cinco ejemplos de cosas que el cubano de a pie quisiera explicarse, abordándolos en profundidad.

Lo cual me lleva a la percepción de la realidad sobre la que se hace la crítica. Como te dije antes, hay que evitar que las discusiones del blog se conviertan en referente, o que de algún modo influyan en esa percepción de modo que se distorsione. Ustedes tienen una masa de estudiantes de quienes pueden obtener esa información de manera espontánea y directa. Viven en un barrio donde interactúan con toda clase de personas. En fin, están en capacidad de determinar hasta qué punto la retroalimentación que están recibiendo del blog les puede estar distorsionando la visión de las cosas. Al fin y al cabo la opinión es sólo reflejo. Hay que acercarlo lo más posible al mundo real que deseamos transformar.

En cuanto al propio blog yo les sugeriría replantearse algunas de sus características. Intentar un dialogo abierto con toda la crápula que ahora les está fastidiando el blog es como si Fidel hubiera mandado al Che y a Camilo con sendas columnas a occidente el día después del encuentro en Cinco Palmas. No pueden dejarse tantear por lo que piense un puñado de hipócritas, que ni siquiera tienen la honestidad de aceptar que el bloqueo de los Estados Unidos a Cuba es la principal causa de nuestra baja conexión. A ellos no les interesa dialogar, y un dialogo es un proceso de dos. Yo pondría un filtro que sólo deje pasar al que demuestre desear un debate serio, y exponer argumentos. El que se quiera quejar que se queje. El que se quiera ir que se vaya. Hay suficientes personas serias para mantener los comentarios, y no creo que la cantidad de comentarios sea la medida del éxito de un blog. Los administradores del blog son ustedes, y al que no le guste que se haga su propio blog. Ustedes ni siquiera le deben explicaciones a ninguna de esa gente. Ese elemento está rebajando el blog, tanto en contenido como por la cantidad de comentarios que generan sus estupideces. Estamos obviando el axioma de que “si discutes con un imbécil te rebajará a su terreno y allí te derrota”. Ninguna de esa gente tiene la cultura de debatir honestamente que tienen ustedes, ni tiene nada que enseñarles en ese terreno. Mucho menos algo que exigirles.

Tal vez pueden reconsiderar el posteo diario y hacerlo en días alternos. Eso les permitiría un descanso, revisar mejor el blog, una mayor calidad en las cosas que ponen. No pueden convertirse en esclavos del blog. Recuerden que el blog es de ustedes y no a la inversa. Puedo imaginarme lo desgastante que es para ustedes, y no hay ninguna razón de peso para que tengan que obligarse a esa carga de trabajo. Esas condiciones son un impedimento para generar ideas, escribir en condiciones óptimas y tomar las mejores decisiones.

No hay dudas de que enfrentamos momentos complejos. Tú los describes bien cuando expresas tus temores, y yo comparto todos tus argumentos. El paso de la generación histórica a las que siguen no se va a hacer en las mejores circunstancias, y tomará de todos los revolucionarios de corazón actuar con tino, encontrar sabiduría y sortear obstáculos inmensos. En esa lucha jóvenes como ustedes nos son necesarios. En ciertos aspectos los años que se avecinan se pueden parecer a los que siguieron a la muerte de Lenin, con las consecuencias que esto trajo para el socialismo. Ojalá hayamos acumulado suficiente experiencia como sociedad y lo superemos, pero puede que haya que luchar. En cualquier caso hilar fino.

Hasta aquí Liborio en el Paraíso.

Yo creía que bloguear era un juego para utilizar mi tiempo ocioso, a lo mejor en otro lugar si, pero lamentablemente en Cuba no. Como me gustaría poder escribir un día en el blog “quiero que mi suegra desaparezca” y que no salga un titular en la prensa internacional “gobierno castrista insta a jóvenes a masacrar a las madres cubanas”. Yo en lo personal nada tengo en contra de mi suegra, todo lo contrario nos queremos muchísimo, bueno eso es lo que ella me dice.

Es lamentable que esto sea una realidad pero mientra exista presupuestos millonarios para la contrarrevolución con el objetivo de desestabilizar nuestra sociedad, mientras exista el Bloqueo económico, mientras exista Plan Bush. Mientras utilicen blogs para justificar invasiones militares a países soberanos, recordemos el caso de del periodista Británico Hugh Miles y la supuesta masacre al pueblo libio o el caso más reciente la bloguera Amina Arraf Abdallah al-Omari la que nunca de los jamases existió, pero ha servido para convencer a la opinión pública internacional sobre una invasión a Siria, mientra exista imperio, la blogosfera cubana en toda si diversidad será un campo de batalla ideológica.

Disculpa a los emigrados involuntarios


“(…) ¿tú piensas que me voy porque yo quiero? ¿No te das cuenta que no me queda otra cosa que hacer, que no puedo hacer otra cosa? (…)” Diego (Fresa y Chocolate)

Por: Harold Cárdenas Lema (La Joven Cuba)

- Al final de la película, el personaje tiene que irse de un país al que quiere pero en el que no tiene futuro alguno, tiene que dejar todo atrás y comenzar de cero en otro lugar aunque nunca tuvo espíritu de emigrante.

Y hace todo eso con el dolor del marginado, el excluido, al que las circunstancias le han arrancado un pedazo y sabe que siempre va a extrañar su tierra.

De Cuba se han marchado muchas personas después del triunfo de la Revolución, por las más distintas (y legítimas) razones han abandonado su tierra y han salido en busca de una mejoría económica, reunificación familiar o un sistema político de su preferencia, pero la mayoría han optado por este camino voluntariamente. Hoy pienso en los que se marcharon por no tener otra opción.

La Revolución implicó un proyecto unitario que acertó en muchísimas medidas de bien público que (aunque hoy las demos por sentadas) significaron un salto enorme en la calidad de vida del pueblo. Pero en este camino no estuvimos exentos de cometer más de un error y desde el inicio quedó claro que éramos susceptibles a esos deslices en nombre de la Revolución. Desde entonces esta ha cargado con la culpa de todos los errores humanos en su construcción.

Para ser justos, en la historia de los últimos 50 años nuestros desaciertos no fueron los únicos, si vimos con ojeriza a los cristianos fue porque la casi totalidad del movimiento comunista lo hacía así. Por otra parte, algunos segmentos del mundo católico también conspiraron contra el joven proyecto desde su nacimiento. Así que la predisposición, aparte de ser heredada, estaba justificada por la realidad. Por suerte ahora el contexto es otro.

Si asumimos la homosexualidad como una enfermedad fue porque el resto de la comunidad internacional lo hizo hasta finales del siglo XX, además de que esta concepción era compartida por gran parte de la sociedad cubana. Cuando se condenaba a “los enfermitos” en el Primer Congreso de Educación y Cultura en el 1971, en este se encontraban más de mil representantes de todos los estratos de nuestra sociedad.

Si Pablo Milanés fue a parar a las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), los rockeros eran mal vistos, o la música en inglés resultaba un “diversionismo ideológico”, fue producto de un concepto muy estrecho sobre cómo debía ser un revolucionario. Esto, sumado a otras importaciones ideológicas y nuestros propios prejuicios, fueron caldo de cultivo para más de un error.

En fin, cada equivocación nuestra esconde tras sí gente que sufrió por ello, que fue marginada y excluida, que de haber nacido hoy estarían perfectamente insertados en la sociedad cubana pero que fueron también víctimas de las circunstancias históricas.

Entre estos estuvo el que resistió, tiene razón el personaje de la película cuando dice: “(…) formo parte de este país aunque no les guste y tengo derecho a hacer cosas por él, de aquí no me voy a ir ni aunque me den candela por el culo, sin mí, coño, le faltaría un pedazo (…)” Al final Diego escoge marcharse, como hicieron muchos que sufrieron estos errores y cayeron víctimas de algunas miserias humanas. Quizás aún nos siga faltando ese pedazo.

Lo que es peor, ellos nunca han recibido una disculpa. Así que hoy me disculpo a nombre de mi Revolución por los errores cometidos en su nombre, por la imperfección de la naturaleza humana, y lamento profundamente que ustedes hayan tenido que sufrir las consecuencias por ello.

Espero que al final de esta película que todos vivimos, no prefieran el camino del resentimiento o la amargura y puedan perdonarnos. Quizás así recobremos ese pedazo, Diego pueda regresar a Cuba, y podamos dejar el pasado atrás.

Buena Fe recomienda La Joven Cuba


Palabras escritas por Israel Rojas en exclusiva para LJC

Blogueros revolucionarios, no daños colaterales


Por: Harold Cárdenas Lema (La Joven Cuba)

“Cuídate de la política, tan emocionante como laberíntica” “Cuídate de la política, lo mismo te eleva que te deja con la lengua fuera” Buena Fe (2012)

Por Harold Cárdenas Lema.- La blogosfera cubana ha crecido mucho, se ha diversificado y han surgido nuevos espacios en los últimos tiempos que la hacen más rica y se va pareciendo cada vez más a la sociedad cubana.

Hemos ganado un poco de reconocimiento en algunos espacios, algunas personas ya saben qué es un bloguero, aunque la mayoría de la población nacional todavía permanece al margen de lo que para nosotros es una realidad cotidiana.

Entre nuestros desafíos quizás el mayor sea superar el desigual combate ideológico (y tecnológico) que tiene lugar en Cuba. Mientras se amplifiquen los errores y se silencien los aciertos de la Revolución, la pelea está amañada. Pero está claro que no podemos responder con la misma moneda, dar una imagen de que “todo está bien” cuando tenemos tantas contradicciones por resolver, ese enmascaramiento (entre muchas razones) le costó el Socialismo a los soviéticos y sería realmente tonto repetir los errores de otros.

En los últimos meses son varios los ejemplos que demuestran cuánto camino falta por recorrer, cuántas incomprensiones e ignorancia hacia nuestra labor existe todavía, y cuan vulnerables somos todos nosotros. Uno de los objetivos incumplidos durante el BlogazoxCuba que reunió a un buen número de cibernautas cubanos, fue crear un mecanismo de defensa que nos represente, porque en un país en el que aún no tenemos una ley que regule de forma clara y sin ambigüedades el uso de Internet, estamos supeditados a la subjetividad de cualquier funcionario.

Lamentablemente todavía estamos en un contexto muy agresivo para nosotros: cuando un bloguero se equivoca está cometiendo un error imperdonable pero cuando un funcionario equivocadamente arremete con una y otra represalia contra nosotros, se trata de un “exceso de celo” que demuestra cuán comprometido está ese compañero con nuestras ideas, aunque lo que esté haciendo vaya en perjuicio de la Revolución. No podemos imitar a los yanquis en ese relativismo injusto, no pueden existir errores buenos y errores malos porque si no, ¿para qué diablos estamos luchando los once millones de cubanos?

Por suerte, en varios casos he visto que un dirigente de más alto nivel salva a un bloguero de una situación difícil, lo que está claro es que no siempre habrá una mano salvadora para nosotros. Tampoco se puede bloguear si algunos funcionarios o instituciones ven con malosojos esta labor, o la asumen (y soy testigo de esto) como una orientación a la que le ponen incluso metas cuantitativas de cuántos tweets y cuántos amigos en Facebook se deben tener para cumplir bien esa “tarea”.

El mayor problema no es ese sino que la contrarrevolución se está perfeccionando a un paso mayor que el nuestro. Los mercenarios han aprendido a trabajar en conjunto en Internet, buscando caras jóvenes que transmitan empatía, cambiando incluso su mensaje por uno mucho más atractivo, que los presenta como que ellos son los verdaderos revolucionarios que se contraponen al poder hegemónico del Estado, olvidando cuál es la verdadera hegemonía en el mundo, aportando mucha imagen con el objetivo de desviar la atención de su mensaje, carente de ideas sólidas y un proyecto concreto. Pero cuidado, esa estrategia se ha ensayado en otras naciones anteriormente y ha funcionado.

Lo cierto es que para ser un bloguero verdaderamente consecuente se necesita arriesgar mucho, estar sujeto a muchas críticas por parte de muchos oportunistas o personas que por estar ajenas el medio, no entienden las características de esta contienda. También tenemos que estar conscientes de quenos pueden utilizar o desechar según vaya la marea, pero es una pelea que vale la pena.

Y hay que estar preparados, porque como dice Buena Fe:“el océano nunca demuestra piedad con navegantes de lagunas”, así que si estás en esto debes tener conciencia de los riesgos (que son muchos) y hacerlo bien.Hacerlo mal es fácil y provechoso, tan solo tienes que repetir lo que dice el Granma o el Herald. Pero no es a eso a lo que nos convocó Raúl, sino a tener un papel más activo en la sociedad que tenemos que construir y de la que somos hijos.

No puede ser que perezca más de un proyecto en el camino producto de la incomprensión, los blogueros no podemos ser los daños colaterales en medio de un cambio de mentalidad que lucha por producirse con no poca resistencia por parte de algunos sectores. Me niego a entrar en esta clasificación inventada por los yanquis, soy un bloguero revolucionario, no un “daño colateral” ni una “pérdida aceptable”.

Los blogueros tenemos un secreto, pese a todo el apoyo yla compañía tanto física como virtual de los amigos, estamos solos frente al teclado. En esta guerra, al igual que en la última lucha mambisa, al final solo nos queda la satisfacción del deber cumplido y la posible ingratitud de los hombres. Cada uno con su conciencia, yo me limito a parafrasear las palabras del líder de la Revolución, que de haber nacido en esta época, seguro habría sido uno de nosotros. Blogueros revolucionarios: la historia nos absolverá.

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