Voyeurismo digital


http://techlosofy.com/wp-content/pre-facebook-jpg-874778526.jpgPor: Greter Torres Vázquez. Estudiante de Ingeniería Informática. Universidad de Cienfuegos “Carlos Rafael Rodriguez.”

En las redes sociales como Facebook, Twitter y otras más (desgraciadamente no puedo saber más, ni siquiera conozco bien a estas) se está observando un fenómeno cada vez mas creciente. Las personas utilizan esas redes para exhibir toda su vida, publican fotos, videos, cambio de pareja, estados de ánimo, ¡hasta lo que han comido en el dia! Pero todo esto tiene un lado oscuro: cualquier persona puede acceder a tu información, utilizarla como mejor considere, copiar tus videos y tus fotos y repartirlas a todo el mundo, literalmente hablando.

No faltan aquellas personas que te “etiquetan” con una palabra, una frase, un video tuyo o una foto en donde saliste en una posición comprometedora o diciendo algo ambiguo. ¿Con qué derecho lo hacen? ¿Quién les dio permiso de entrometerse en la vida privada de uno así como así? ¿Sabrán realmente el daño que causan? Habría que preguntarle bajo que leyes y pretextos ellos se amparan para hacer públicas las intimidades de otros.

Paula Sibilia, catedrática en la Universidad Federal Fluminense en Rio de Janeiro, y autora del libro La intimidad como espectáculo, aseguro que: “en las últimas décadas la forma de construir la identidad cambió. En la sociedad del siglo XXI, la llamada sociedad del espectáculo, es cada vez más importante ser visto. Una persona existe en tanto la gente nos ve y sabe lo que hacemos. Por ello para muchos una parte de la vida en Internet consiste en mantener al día nuestra imagen en las redes sociales.”

La cara negativa de esto solo se descubre cuando a partir de la intimidad que revelamos y la persona que vamos construyendo para los demás, como si fuera nuestro verdadero yo, comienza a volverse en contra nuestra. Algunos optan por “borrar” ese contenido incomodo, pero lo que no saben es que ese contenido no desaparecerá nunca, porque es imposible saber cuántas personas han tenido acceso a él o lo han copiado y mandado a otras personas, antes de que nosotros con un par de clics lo hicimos desaparecer.

En un mundo cargado por el espectáculo y la especulación, donde los secretos se dicen en la palestra pública (o sea Internet), donde nada se puede esconder, es indispensable respetar, y hacer respetar nuestra propia intimidad.  Los expertos aconsejan que la mejor manera de protegerla, sin renunciar por ello  las utilidades innegables que brindan las redes sociales, sea ante todo tomar conciencia de lo que puede significar para nosotros exponernos al creciente “voyeurismo digital”.

Así, las recomendaciones de no indicar datos personales como dirección, trabajo, correo o teléfono, utilizar contraseñas difíciles de adivinar, son elementos primarios indispensables para cuidarnos en ese indiscreto mundo. Tampoco hay que olvidar que herramientas o sugerencias de aparente índole ingenuo que ofrecen sitios como Facebook, las cuales incitan a brindar información sobre gustos, afinidades o preferencias, nos pueden someter a un bombardeo de publicidad mediática no deseada.

Depende de nosotros si queremos o no que nos vean en internet, podemos minimizar el daño, ya que no se puede contener, evitando ser observados y cuidando de la intimidad personal. Podemos restringir el acceso a nuestras fotos y videos tan solo a las personas que conozcamos, pero aun así, puede haber una fuga y alguno/a de nuestros mejores amigos podría mas adelante publicar lo que bajo de nuestro perfil en su perfil sin siquiera preguntarnos si puede.

Este tema es muy delicado en muchos aspectos, pero tomando algunos de los consejos y llevándolos a la práctica podríamos conservar nuestra intimidad casi intacta en este siglo tan problemático e informatizado.