El Cóndor de los Andes vuela victorioso sobre el Pichincha.


Joven Ecuatoriano porta la Bandera de Ecuador sobre el Pan de Matanzas.

Por Eduardo

Hace unos días, cuando escalamos el Pan de Matanzas, nos acompañaron un grupo de estudiantes de la ELAM, que se encuentran haciendo su residencia en Matanzas. Dentro de ese grupo, un joven ecuatoriano portaba la bandera de su Patria, la volcánica Ecuador. Cuando ya descendíamos, uno de los estudiantes cubanos le preguntó al futuro galeno, que: ¿porqué esa bandera no tenía las estrellas? Ese fue el momento que aproveché para contarle la historia a ese joven cubano, que las banderas de tres repúblicas hermanas son muy similares, porque en realidad fueron parte de un gran proyecto destrozado por la injerencia yanqui, con la ayuda de las oligarquías criollas. Ese proyecto fue el sueño y la vida del Libertador “Simón Bolívar”, la Gran Colombia.

El joven ecuatoriano relató a mis estudiantes acerca del diseño original de Francisco de Miranda, donde el amarillo simbolizaba la riqueza de las tierras americanas, el azul el cielo irredento de la Patria, y el rojo la sangre derramada o a derramar por la libertad. Les habló del simbolismo del Cóndor que vuela sobre los Andes, como debe volar la República Ecuatoriana en la construcción de su bienestar. Me expresó unas palabras tan poéticas, de manera tan natural, que no me queda otro remedio que repetirlas aquí “Profe, quise que el Cóndor de la bandera ecuatoriana pudiera volar también en las cumbres de Cuba”, a lo que yo con el clásico choteo criollo le respondí “Mijo el problema es que lo de nosotros no son cumbres, malamente son unas lomitas, fíjate que hasta el Cóndor Cubano, es decir, el aura tiñosa, tuvo que ajustarse a esa escala”. Su respuesta fue sonriendo, que el valor de la cumbre no está dado por su altitud, sino por lo que representa, y que para él, haber subido el Pan, en homenaje a los Cinco Héroes, equivalía a escalar el Everest.

Me habló de que antes de venir a estudiar a Cuba, solo oía y leía cosas horrendas acerca de nuestro país (similares a algunas que leemos en este mismo blog), pero que su sueño era ser médico, cosa que su familia no podía costear en Ecuador, y que no lo pensó dos veces cuando le ofrecieron la beca en la ELAM. Su pensamiento original fue, que así fuera en el Infierno de Dante, el estudiaría medicina. Lo que resultó de esa aventura, me confesó, fue un deslumbramiento, al constatar que lo que se dice no es siempre la realidad, y que en lo que se publica acerca de Cuba, hay mucho más que malas intenciones y prejuicios que realidades concretas. Hablando de esas cosas, fuimos bajando la loma. Me llegó a confesar ser un adorador de los Batidos de Suny, la viejita que los vende frente al Hospital Provincial, donde él estudia y trabaja, y que es amiga mía. En fin, de entre tantos muchachos con los que conversé ese día, el joven ecuatoriano se me quedó en la memoria.

Ayer al terminar mis actividades más perentorias, estuve escribiendo algunos comentarios en La Joven Cuba, algunos que no fueron muy bien recibidos, y a las 5.00 PM, cerré la puerta de mi local, y me dirigí a tomar la guagua. De improviso me encuentro con un amigo, que me relata lo sucedido en Ecuador. En ese momento me vinieron a la mente dos imágenes, la de nuestros compañeros de la Salud en la Misión “Manuel Espejo”, y la de ese joven ecuatoriano, patriota y revolucionario, portando su querida bandera. También recordé la advertencia de Raúl en la cumbre del Grupo de Río, celebrada durante el Golpe de Estado en Honduras al Presidente hermano, – Correa, prepárate, que el próximo puedes ser tú. Llegué a la casa, y cuando le dí un beso a mi esposa, le dije – Mama, parece que a Correa, le quieren hacer lo mismo que a Mel Zelaya. Mi esposa que sufre mucho con esas cosas, solo me dijo, – ¿Que sabes de eso? (ella se enteraba por mí), a lo que respondí – Dicen que la Mesa Redonda será dedicada a los sucesos.

En mi casa todo el tiempo estuvimos pendiente de la televisión, sin despegarnos de la pantalla para casi nada. Yo me puse a cocinar y seguía los acontecimientos por la radio, mientras también hacía mis ejercicios físicos habituales. Yo no sé si los habituales detractores de todo lo que huela a socialismo, sabrán la diferencia entre dignidad, y lacayismo. Ayer frente a la ignominia se irguió un gigante en toda su estatura. Esa imagen de Correa, que ante la amenaza se abría el saco y espetaba a los golpistas – ¡¿Que es lo que quieren, matar a su Presidente?! ¡Aquí está, mátenlo si tienen valor! Demostraba que es un hombre de la estirpe de Maceo, de Calixto García, de Sucre, de Martí, y de tantos otros Héroes y Mártires de la Revolución Americana.

Déjense a un lado las elucubraciones, fue un Golpe de Estado, no una revuelta policial. Se tomaron los aeropuertos por parte de sectores complotados en la Fuerza Aérea. En todas las ciudades de Ecuador turbas de delincuentes se lanzaron a saquear comercios. El traidor oportunista Lucio Gutiérrez, que un día se vistió de izquierdista, para después entregar el país a las transnacionales, hasta que el pueblo le metió una patada, por salva sea la parte que lo puso de aire en Brasil, llamando abiertamente al desorden y al magnicidio. Cuando la derecha vio que no podían mantener el silencio mediático logrado en los anteriores golpes de Venezuela y Honduras, debido a que las emisoras se encadenaron con la señal de ECTV, policías y personas de civil entraron con violencia a las instalaciones de esa emisora, con el objetivo de tratar de cortar la señal. Como decía mi abuela, Dios es grande, en las imágenes de ese asalto, dirigiendo las huestes de los golpistas, un tal Pablo Guerrero, ex abogado de Lucio Gutiérrez.

El Departamento de Estado Yanqui, con la misma receta, “Seguirían de cerca todos los acontecimientos”. Esta Clinton es un taco. No se tira en plancha como Bush, el Loco Cowboy. Si se hubiera logrado ejecutar el golpe, los pronunciamientos hubieran sido: “esperamos que el pueblo de Ecuador pueda próximamente realizar elecciones libres sin injerencias externas (claro está las de UNASUR, el Grupo de Río, el ALBA, no ellos, porque son los amos del mundo), y que puedan retomar la Senda de la Democracia Made in USA”. Todo se sabrá, en su momento, porque entre cielo y tierra no hay nada oculto, acerca de si la embajada yanqui en Ecuador, estuvo o no involucrada. ¿Se sorprenderían si la participación yanqui fuera comprobada? Claro que no. En mis próximos a cumplir 47 años, he visto en América Latina suficientes Golpes de Estado como para saber que en todos los casos, la presencia de la embajada yanqui es una constante (Pi como dirían mis estudiantes). Eso no tenemos que ir a ningún país para verlo. Cada vez que en Cuba hay jelengue con los grupúsculos traidores y vendepatrias, ahí están los funcionarios de la SINA. Vivir por ver.

Es evidente que estaban procediendo de acuerdo al nuevo Manual del Golpe de Estado. Intentaron apropiarse del Presidente y tomaron los aeropuertos. ¿Que les falló? La rápida reacción del pueblo no les permitió sacar a Correa de Ecuador. En poco tiempo los ciudadanos, guiados por el Canciller de la República, rodearon el edificio del Hospital de la Policía, a pesar de la dura represión. Las Fuerzas Armadas y los Policías Leales, al recuperar el control del país, y de los aeropuertos les desbarataron la maniobra. Y el pueblo enorme, siempre el pueblo. Aclaración, para los revolucionarios cubanos, todos los pueblos hermanos, de nuestras “Dolorosas Repúblicas de la América Nuestra”, al decir de Martí, no solo son valerosos, sino dignos, y cada uno de ellos tiene en su historia un manantial de héroes, que nada tienen que envidiar a sus vecinos del Norte, donde los asesinos y asaltantes como Billy de Kid, y Jesse James, o los asesinos de Indios como Custer son considerados seres heroicos.

Ayer seguí por nuestra televisión el operativo de rescate, y el discurso en el Palacio de Carondelet. Cuando ví a Correa sano y salvo, pero por sobre todas las cosas inconmensurable en su estatura política, agradeciendo al pueblo por tanta lealtad, pensé en lo injusto de las políticas del imperio y su falso concepto de la Democracia. Quieren destruir a un proyecto que junto a su líder cuenta con el apoyo del 80% de la población ecuatoriana. Quieren acabar a un gobierno que recuperó la soberanía territorial del Ecuador al expulsar a los yanquis de la Base Aérea de Manta. Quieren defenestrar al gobierno que eliminó el analfabetismo, redujo la pobreza, incrementó el crecimiento económico del país, solo porque a los amos del mundo no les cae bien, ese presidente joven y digno que les canta las verdades en cuanta reunión internacional acude representando a su pueblo. Pero sobre todo quisieron golpearnos, porque es de todos nosotros, al ALBA. No se acaban de tragar la píldora de este grupo de países irredentos, que los denuncian por sus políticas ingerencistas, y tratan de construir un proyecto alternativo de defensa de sus propios intereses nacionales, donde la globalización de la solidaridad y la complementación económica entre ellos es el objetivo primordial.

Hoy llamé a Ciencias Médicas para averiguar sobre los estudiantes ecuatorianos de la ELAM, y específicamente sobre mi joven amigo cargado de sueños. Me explicaron que estaban todos los muchachos durmiendo, los de la ELAM (venezolanos, bolivianos, paraguayos, etc) y los cubanos, puesto que estuvieron de vigilia toda la jornada, y al conocerse la derrota de la asonada, fue tanta la alegría que estuvieron celebrando toda la madrugada. Le dije a la compañera que me atendió, – Déjenlos dormir el fin de semana si fuese necesario, que ayer sus sueños, y su futuro estuvieron a punto de sufrir un duro golpe. Duerman, por ahora, tranquilos, jóvenes hermanos ecuatorianos, que el Cóndor de su bandera, vuela protector sobre la cumbre del Pichincha.

PS: Este artículo lo escribí el día 1ero de octubre, cuando todavía no habían pasado ni 16 horas de los tristes sucesos ocurridos en la hermana República del Ecuador, a la señora Clinton, rendida a la evidencia de la realidad, no le quedó más remedio que “deplorar” la violencia, expresar su “apoyo” al Presidente Correa, a las instituciones y al gobierno legalmente constituido, al tiempo que llamó a los ecuatorianos a trabajar “juntos” (siempre la teoría de la convergencia, como si las ovejas pudieran hermanarse con los lobos) por fortalecer la democracia. Esas declaraciones, cuando ya todo había pasado, son tan innecesarias, como hipócritas, que no vale la pena hacer nuevas adiciones a lo que ya escribí en el post. Solo agregar, que ya están apareciendo evidencias, de como la CIA a través de la embajada norteamericana, se encontraba realizando una labor de penetración de la Policía y el Ejército de esa hermana nación. Para tener más detalles de esta información, deben referirse a:

http://www.anred.org/article.php3?id_article=3741 .

Nada, que siempre es la misma historia, lo único que cambian son los escenarios.